Les envié una catástrofe tremenda, como la de Sodoma y Gomorra, y fueron como un palo humeante sacado del incendio; pero no se convirtieron a mí –oráculo del Señor–.
Les envié una catástrofe tremenda, como la de Sodoma y Gomorra, y fueron como un palo humeante sacado del incendio; pero no se convirtieron a mí –oráculo del Señor–.