Les envié la peste egipcia, maté a espada a sus jóvenes con lo mejor de su caballería, hice subir hasta sus narices el hedor de su campamento; pero no se convirtieron a mí –oráculo del Señor–.
Les envié la peste egipcia, maté a espada a sus jóvenes con lo mejor de su caballería, hice subir hasta sus narices el hedor de su campamento; pero no se convirtieron a mí –oráculo del Señor–.