Nabucodonosor, furioso contra Sidrac, Misac y Abed-Nego y con el rostro desencajado por la rabia, mandó encender el horno siete veces más fuerte que de costumbre,
Nabucodonosor, furioso contra Sidrac, Misac y Abed-Nego y con el rostro desencajado por la rabia, mandó encender el horno siete veces más fuerte que de costumbre,