Tobías fue hacia él con la hiel del pez en la mano; le sopló en los ojos, le agarró la mano y le dijo: –Ánimo, padre. Le echó el remedio, se lo aplicó
Tobías fue hacia él con la hiel del pez en la mano; le sopló en los ojos, le agarró la mano y le dijo: –Ánimo, padre. Le echó el remedio, se lo aplicó