Antíoco envió a Apolonio, jefe de los mercenarios de Misia, con un ejército de veintidós mil hombres y la orden de asesinar a todos los adultos y vender a las mujeres y a los niños.
Antíoco envió a Apolonio, jefe de los mercenarios de Misia, con un ejército de veintidós mil hombres y la orden de asesinar a todos los adultos y vender a las mujeres y a los niños.