porque no socorrieron a los israelitas con pan y agua, sino que contrataron a Balaán para que los maldijese –aunque nuestro Dios cambió la maldición en bendición–.
porque no socorrieron a los israelitas con pan y agua, sino que contrataron a Balaán para que los maldijese –aunque nuestro Dios cambió la maldición en bendición–.