No quisieron oír ni recordar los prodigios que hiciste en su favor. Tercamente se empeñaron en volver a la esclavitud de Egipto. Pero tú, Dios del perdón, clemente y compasivo, paciente y misericordioso, no los abandonaste,
No quisieron oír ni recordar los prodigios que hiciste en su favor. Tercamente se empeñaron en volver a la esclavitud de Egipto. Pero tú, Dios del perdón, clemente y compasivo, paciente y misericordioso, no los abandonaste,