Permanecieron en sus puestos una cuarta parte del día, mientras se leía el libro de la ley del Señor, su Dios, y otra cuarta parte la pasaron confesando y rindiendo homenaje al Señor, su Dios.
Permanecieron en sus puestos una cuarta parte del día, mientras se leía el libro de la ley del Señor, su Dios, y otra cuarta parte la pasaron confesando y rindiendo homenaje al Señor, su Dios.