Yo no quería creerlo, pero ahora que he venido y lo veo con mis propios ojos, resulta que no me habían dicho ni la mitad. En abundancia de sabiduría superas todo lo que yo había oído.
Yo no quería creerlo, pero ahora que he venido y lo veo con mis propios ojos, resulta que no me habían dicho ni la mitad. En abundancia de sabiduría superas todo lo que yo había oído.