Aquellos hombres vieron en esto un buen augurio y se apresuraron a tomarle la palabra, diciendo: –¡Ben-Adad es hermano tuyo! Ajab dijo: –Vayan a traerlo. Cuando llegó, Ajab lo subió a su carroza, y
Aquellos hombres vieron en esto un buen augurio y se apresuraron a tomarle la palabra, diciendo: –¡Ben-Adad es hermano tuyo! Ajab dijo: –Vayan a traerlo. Cuando llegó, Ajab lo subió a su carroza, y