El rey de Israel convocó a los ancianos del país y les dijo: –Fíjense bien cómo ése busca mi mal. Me reclama mis mujeres e hijos, mi plata y mi oro, y eso que no me negué.
El rey de Israel convocó a los ancianos del país y les dijo: –Fíjense bien cómo ése busca mi mal. Me reclama mis mujeres e hijos, mi plata y mi oro, y eso que no me negué.