Pero los embajadores volvieron con un nuevo mensaje: –Así dice Ben-Adad: Mando a decirte que me des tu plata y tu oro, tus mujeres y niños.
Pero los embajadores volvieron con un nuevo mensaje: –Así dice Ben-Adad: Mando a decirte que me des tu plata y tu oro, tus mujeres y niños.