Le quitó al dios Moloc la corona –que pesaba treinta kilos de oro–, con una piedra preciosa que David puso en su diadema, y se llevó un botín inmenso de la ciudad.
Le quitó al dios Moloc la corona –que pesaba treinta kilos de oro–, con una piedra preciosa que David puso en su diadema, y se llevó un botín inmenso de la ciudad.