El sacerdote le respondió: –No tengo pan ordinario a mano. Sólo tengo pan consagrado; con tal que los muchachos se hayan abstenido de tener relaciones con mujeres.
El sacerdote le respondió: –No tengo pan ordinario a mano. Sólo tengo pan consagrado; con tal que los muchachos se hayan abstenido de tener relaciones con mujeres.