Saúl cometió aquel día un grave error, conjurando a la tropa: –Maldito el que pruebe un bocado antes de la tarde, mientras me vengo de mis enemigos. Nadie probó bocado.
Saúl cometió aquel día un grave error, conjurando a la tropa: –Maldito el que pruebe un bocado antes de la tarde, mientras me vengo de mis enemigos. Nadie probó bocado.