A ambos lados de la cañada que Jonatán intentaba pasar para llegar al destacamento filisteo había dos salientes rocosos: uno se llamaba Bosés y el otro Sene.
A ambos lados de la cañada que Jonatán intentaba pasar para llegar al destacamento filisteo había dos salientes rocosos: uno se llamaba Bosés y el otro Sene.