Incluso antes de quemar la grasa, iba el ayudante del sacerdote y decía al que iba a ofrecer el sacrificio: –Dame la carne para el asado del sacerdote. Tiene que ser cruda, no te aceptará carne cocida.
Incluso antes de quemar la grasa, iba el ayudante del sacerdote y decía al que iba a ofrecer el sacrificio: –Dame la carne para el asado del sacerdote. Tiene que ser cruda, no te aceptará carne cocida.