Mientras dure su voto de nazireato, la navaja no le tocará la cabeza; hasta que termine el tiempo de su dedicación al Señor, está consagrado y se dejará crecer el pelo.
Mientras dure su voto de nazireato, la navaja no le tocará la cabeza; hasta que termine el tiempo de su dedicación al Señor, está consagrado y se dejará crecer el pelo.