SEXTA SEMANA DE PASCUA LUNES
Ciclo del Leccionario: I,II
Introducción
“¡SEAN TESTIGOS!”
Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Si realmente creemos en ti y en tu Hijo,
no podemos dejar de ser tus testigos.
Envíanos tu Espíritu de fortaleza,
para que no demos excusas poco convincentes
por no mantenernos firmes por ti
y por el amor y los derechos de nuestro prójimo.
Que solamente temamos
traicionarte a ti y a los hermanos
y tener miedo de dar testimonio.
Te lo pedimos por medio de Cristo nuestro Señor.
Primera Lectura
La acción evangelizadora de los primeros apóstoles es intensa, continúa. Los convertidos, llenos de alegría, reconocen en ellos a su Señor y les hacen un lugar en su casa…
Por aquellos días, zarpamos de Tróade y navegamos rumbo a Samotracia; al día siguiente, hacia Neápolis y de ahí a Filipos, colonia romana y ciudad principal de la región de Macedonia.
En Filipos nos quedamos unos días. El sábado salimos de la ciudad y nos fuimos por la orilla del río hasta un sitio donde solían tenerse las reuniones de oración. Allí nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido.
Entre las que nos escuchaban, había una mujer, llamada Lidia, de la ciudad de Tiatira, comerciante en púrpura, que adoraba al verdadero Dios. El Señor le tocó el corazón para que aceptara el mensaje de Pablo. Después de recibir el bautismo junto con toda su familia, nos hizo esta súplica: "Si están convencidos de que mi fe en el Señor es sincera, vengan a hospedarse en mi casa". Y así, nos obligó a aceptar.
Salmo Responsorial
Salmo 149, 1-2. 3-4. 5-6a y 9b
R. (4a) El Señor es amigo de su pueblo. Aleluya.
Entonen al Señor un canto nuevo,
en la reunión litúrgica proclámenlo.
En su creador y rey, en el Señor,
alégrese Israel, su pueblo santo.
R. El Señor es amigo de su pueblo. Aleluya.
En honor de su nombre, que haya danzas,
alábenlo con arpa y tamboriles.
El Señor es amigo de su pueblo
y otorga la victoria a los humildes.
R. El Señor es amigo de su pueblo. Aleluya.
Que se alegren los fieles en el triunfo,
que inunde el regocijo sus hogares,
que alaben al Señor con sus palabras,
Porque en esto su pueblo se complace.
R. El Señor es amigo de su pueblo. Aleluya.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
El Espíritu de verdad dará testimonio de mí, dice el Señor,
y también ustedes serán mis testigos.
R. Aleluya.
Evangelio
Jesús anuncia a sus apóstoles que su partida está próxima. Y no les augura solo buenos momentos. Pero les asegura que el Espíritu Santo vendrá en su ayuda y darán testimonio de su obra.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré a ustedes de parte del Padre, el Espíritu de la verdad que procede del Padre, él dará testimonio de mí y ustedes también darán testimonio, pues desde el principio han estado conmigo.
Les he hablado de estas cosas para que su fe no tropiece. Los expulsarán de las sinagogas y hasta llegará un tiempo, cuando el que les dé muerte creerá dar culto a Dios. Esto lo harán, porque no nos han conocido ni al Padre ni a mí. Les he hablado de estas cosas para que, cuando llegue la hora de su cumplimiento, recuerden que ya se lo había predicho yo''.
Oración de los Fieles
Con toda la Iglesia, te pedimos que alejes de nosotros toda tristeza porque tú estás aquí con tu Santo Espíritu, y así te decimos: R/Envíanos, Señor, tu Espíritu, y renueva la faz de la tierra.
– Señor, envía tu Espíritu a tu Iglesia, para que sin miedo dé testimonio de que tú has resucitado, te rogamos.
– Señor, que tu Espíritu descienda sobre nuestras comunidades, para que entendamos mejor tu Buena Noticia de Salvación, te rogamos.
– Señor, danos tu Espíritu, para que nos enseñe a orar desde el corazón, te rogamos.
Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, Padre nuestro:
Tu Hijo Jesús dijo:
”Nadie me arrebata mi vida;
soy yo quien la entrego libremente”.
Ya que él está con nosotros ahora,
que se digne darnos su Santo Espíritu
para que sepamos dar testimonio de él sin miedo
y para que nuestras obras, más aún que nuestras palabras,
muestren que creemos en Jesucristo, y que lo amamos,
porque él es nuestro Señor y Salvador
por los siglos de los siglos.
Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Te pedimos ahora también
la fuerza de tu Espíritu
para que podamos ser testigos valientes
contra las condiciones injustas
que quizás nosotros mismos hemos ayudado a crear.
Haznos absolutamente honestos con nosotros mismos,
para que lleguemos a ser personas liberadas
que lleven la libertad de tu Hijo Jesucristo
a la gente y al mundo que nos rodea.
Que nuestro testimonio induzca
a nuestros hermanos y hermanas
a creer que tu Hijo vive realmente en medio de nosotros,
ahora y por los siglos de los siglos.
Bendición
Hermanos: Con frecuencia necesitamos arrojo y fortaleza para ser testigos de Jesucristo y de su Evangelio. Si el Evangelio contradice a la “opinión pública”, ¿quién sino el Espíritu de la verdad puede darnos el arrojo para hablar claro? Que él hable claramente por nuestras palabras y por nuestras vidas. Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre
