CUARTA SEMANA DE PASCUA VIERNES
Otras Celebraciones para este Día:
Ciclo del Leccionario: I,II
Introducción
CAMINO, VERDAD y VIDA
Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Tu Hijo Jesucristo es para nosotros:
el camino que nos conduce a ti y a los hermanos,
la verdad, que es Buena Nueva de amor y de esperanza,
y la vida que él sacrificó para entregarla por nosotros.
Ayúdanos a descubrir el camino hacia él
y a seguir su mismo camino hacia los otros,
a proclamar siempre la verdad alentadora y creíble,
y a dar nuestra vida compartiendo felicidad con los hermanos,
por medio del mismo Jesucristo nuestro Señor.
Primera Lectura
En la sinagoga, Pablo proclama a Cristo Resucitado y su mensaje se actualiza para nosotros hoy: la Resurrección de Cristo no es un acontecimiento importante del pasado sino un mensaje de salvación para nuestra vida hoy.
En aquellos días, Pablo continuó su predicación en la sinagoga de Antioquía de Pisidia con estas palabras:
“Hermanos míos, descendientes de Abraham, y cuantos temen a Dios: Este mensaje de salvación les ha sido enviado a ustedes. Los habitantes de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús, y al condenarlo, cumplieron las palabras de los profetas que se leen cada sábado: no hallaron en Jesús nada que mereciera la muerte, y sin embargo, le pidieron a Pilato que lo mandara ejecutar. Y después de cumplir todo lo que de él estaba escrito, lo bajaron de la cruz y lo pusieron en el sepulcro.
Pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y él, ya resucitado, se apareció durante muchos días a los que lo habían seguido de Galilea a Jerusalén. Ellos son ahora sus testigos ante el pueblo.
Nosotros les damos la buena nueva de que la promesa hecha a nuestros padres nos la ha cumplido Dios a nosotros, los hijos, resucitando a Jesús, como está escrito en el salmo segundo: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy’’.
Salmo Responsorial
R. (7) Jesucristo es el rey de las naciones. Aleluya.
El Señor me ha consagrado
como rey de Sión, su ciudad santa.
Anunciaré el decreto del Señor
He aquí lo que me dijo:
R. Jesucristo es el rey de las naciones. Aleluya.
“Hijo mío eres tú, yo te engendrado hoy.
Te daré en herencia las naciones,
y como propiedad, toda la tierra.
Podrás gobernarlas con cetro de hierro,
y despedazarlas como jarros”.
R. Jesucristo es el rey de las naciones. Aleluya.
Escuchen y comprendan estas cosas,
reyes y gobernantes de la tierra.
Adoren al Señor con reverencia,
sírvanlo con temor.
R. Jesucristo es el rey de las naciones. Aleluya.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida;
nadie va al Padre si no es por mí, dice el Señor.
R. Aleluya.
Evangelio
El evangelio completa y perfecciona el anuncio amoroso de Jesús que nos llena de confianza. No solo su Resurrección es garantía para nosotros de vida y de vida eterna, sino que él es el Camino que nos conduce a ella. No más angustia. Nada hay que temer.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, yo se lo habría dicho a ustedes, porque ahora voy a prepararles un lugar. Cuando me vaya y les prepare un sitio, volveré y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy”.
Entonces Tomás le dijo: “Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?” Jesús le respondió: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí”.
Oración de los Fieles
Roguemos a nuestro Padre del cielo para que Cristo, que es nuestro camino, verdad y vida, permanezca todavía hoy con nosotros y para que nosotros podamos ser el camino hacia él. Y así decimos: R/ Quédate con nosotros, Señor.
– Por el Papa, los Obispos y los sacerdotes, y por todos los que tienen algún ministerio de servicio en la Iglesia, para que la verdad se haga visible en ellos por la forma como sirven a los hermanos, roguemos al Señor.
– Por los que ostentan cargos públicos, para que trabajen a favor del pueblo a ellos allanando el camino hacia la justicia, la paz, la fraternidad y la unidad, roguemos al Señor.
– Por los solitarios y los hambrientos, por los pobres y los pequeños, para que podamos nosotros restaurar en ellos su dignidad personal y su confianza y esperanza en la vida, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Tu querido Hijo Jesucristo nos mostró
que él es el camino, la verdad y la vida
al entregarse a sí mismo en la cruz por todos nosotros
y al dársenos ahora de nuevo en la Eucaristía.
Concédenos que aprendamos de él
a darnos unos a otros nuestro tiempo,
nuestra compasión, nuestro servicio
y sobre todo a entregarnos a nosotros mismos,
juntamente con Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Padre de nuestro Señor Jesucristo:
Quien ve a Jesús, te ve a ti.
Que las personas que nos rodean
te vean a ti, Padre, y a tu Hijo Jesús
cuando lleguemos a ser los unos para los otros
el camino hacia la esperanza, justicia y amor,
la verdad que nos da ánimo y seguridad,
y la vida que no tiene miedo de entregarse
aun cuando sea alto el costo de la entrega.
Que así, oh Dios, logres ser para todos,
Padre bondadoso,
con y por medio de Jesucristo,
el camino, la verdad y la vida,
por los siglos de los siglos.
Bendición
Hermanos: Cristo es el camino, la verdad y la vida para nosotros y para todos los hombres. Si él vive realmente entre nosotros, nosotros entonces deberíamos ser para todos y para el mundo entero el camino, la verdad y la vida. Para lograr con éxito esta misión, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.
