–No, señor mío; escucha: el campo te lo regalo, y la cueva que hay en él te la regalo también; te la regalo en presencia de mis compatriotas; entierra a tu difunta.
–No, señor mío; escucha: el campo te lo regalo, y la cueva que hay en él te la regalo también; te la regalo en presencia de mis compatriotas; entierra a tu difunta.