Abrahán siguió:
–Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más. Supongamos que se encuentran allí diez.
Respondió:
–En atención a los diez no la destruiré.
Abrahán siguió:
–Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más. Supongamos que se encuentran allí diez.
Respondió:
–En atención a los diez no la destruiré.