Grande es, sin duda, el misterio de nuestra religión:
Cristo se manifestó corporalmente,
su causa triunfó gracias al Espíritu,
se apareció a los ángeles,
fue proclamado a los paganos,
fue creído en el mundo
y exaltado en la gloria.
Grande es, sin duda, el misterio de nuestra religión:
Cristo se manifestó corporalmente,
su causa triunfó gracias al Espíritu,
se apareció a los ángeles,
fue proclamado a los paganos,
fue creído en el mundo
y exaltado en la gloria.