Ahora bien, las exigencias de la ley se dirigen a los súbditos de la ley; y así a todos se les tapa la boca y el mundo entero queda sometido al juicio de Dios.
Ahora bien, las exigencias de la ley se dirigen a los súbditos de la ley; y así a todos se les tapa la boca y el mundo entero queda sometido al juicio de Dios.