Se armó un griterío, y algunos letrados del partido fariseo se alzaron y afirmaron polémicamente:
—No encontramos culpa alguna en este hombre; tal vez le ha hablado un espíritu o un ángel.
Se armó un griterío, y algunos letrados del partido fariseo se alzaron y afirmaron polémicamente:
—No encontramos culpa alguna en este hombre; tal vez le ha hablado un espíritu o un ángel.