Mira, te herirá la mano de Dios y quedarás una temporada ciego sin ver el sol. Al instante lo invadió una niebla oscura y andaba a tientas buscando a alguien que le diera la mano.
Mira, te herirá la mano de Dios y quedarás una temporada ciego sin ver el sol. Al instante lo invadió una niebla oscura y andaba a tientas buscando a alguien que le diera la mano.