De repente se presentó un ángel del Señor y una luz resplandeció en el calabozo. El ángel tocó a Pedro en el costado, lo despertó y le dijo:
—Levántate rápido.
Se le cayeron las cadenas de las manos
De repente se presentó un ángel del Señor y una luz resplandeció en el calabozo. El ángel tocó a Pedro en el costado, lo despertó y le dijo:
—Levántate rápido.
Se le cayeron las cadenas de las manos