SEGUNDA SEMANA DE PASCUA JUEVES

Ciclo del Leccionario: I,II

Introducción

DANDO TESTIMONIO

 
Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Tu Hijo Jesucristo procedió de ti
y dio testimonio de las cosas
que había visto y oído.
Él no podía sino dar testimonio de ti.
Te pedimos que nos des el Espíritu de tu Hijo
para que sepamos vivir tu Palabra y proclamarla,
para que mostremos a Jesús, tu Palabra Viva,
a los que todavía no lo han visto ni oído.
Te pedimos por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Salmo Responsorial

Salmo 33, 2 y 9. 17-18. 19-20

R. (7a) Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Aleluya.
Bendeciré al Señor a todas horas;
no cesará mi boca de alabarlo.
Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Dichoso el hombre que se refugia en él.
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Aleluya.
En contra del malvado está el Señor
para borrar de la tierra su recuerdo;
escucha, en cambio, al hombre justo
y lo libra de todas sus angustias.
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Aleluya.
El Señor no está lejos de sus fieles
y levanta a las almas abatidas.
Muchas tribulaciones pasa el justo,
pero de todas ellas Dios lo libra.
R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Aleluya.

Aclamación antes del Evangelio

Juan 20, 29

R. Aleluya, aleluya.
Tomás, tú crees porque me has visto.
Dichosos los que creen sin haberme visto, dice el Señor.
R. Aleluya.

Evangelio

Juan 3, 31-36

     Este texto de Juan ratifica que el que Dios envió, habla las palabras de Dios. “Dios ha puesto su Palabra en la boca de los hombres –afirma un reconocido teólogo cristiano– para que sea comunicada a otros. Cuando la Palabra de Dios impacta a una persona, ésta lo comunica a otros. Dios ha querido movernos a buscar y encontrar su palabra viva en el testimonio de un hermano o una hermana, en la boca de alguna persona. Por lo tanto, el cristiano necesita de otro cristiano que le transmita la Palabra de Dios”.

"El que viene de lo alto está por encima de todos; pero el que viene de la tierra pertenece a la tierra y habla de las cosas de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. Da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz. Aquel a quien Dios envió habla las palabras de Dios, porque Dios le ha concedido sin medida su Espíritu.

El Padre ama a su Hijo y todo lo ha puesto en sus manos. El que cree en el Hijo tiene vida eterna. Pero el que es rebelde al Hijo no verá la vida, porque la cólera divina perdura en contra de él''.

Oración de los Fieles

Elevamos nuestra oración confiada a Dios y su Palabra, que permanece siempre, diciendo: R/Que vivamos de tu Pan y tu Palabra, Señor.

– Que tu Palabra sea lámpara para nuestros pies y luz en nuestro camino, te pedimos.
– Que los cristianos estemos más dispuestos a obedecer fielmente a Dios y a dejarnos llevar por su Espíritu que a seguir los propósitos que persigue el mundo, te pedimos.
– Que el Espíritu Santo inspire a nuestras comunidades cristianas para vivir la vida de Cristo Resucitado con solidez y coherencia, te pedimos.
– Que seamos más conscientes de que la vida eterna está ya dentro de nosotros, cuando creemos que Cristo está levantándonos entre sus brazos a una vida más rica y más profunda, te pedimos.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Ser testigo no es cómodo,
porque exige que, como Jesús, tu Hijo,
vivamos conforme a la verdad
y estemos dispuestos a encontrar y a aguantar oposición.
Danos el espíritu de fortaleza de tu Hijo,
susténtanos con su Cuerpo y Sangre,
y que, cuando fallemos en nuestra misión,
encontremos suficiente amor,
al menos en nuestras comunidades,
para proclamar el amor y la verdad
que nos trajo Cristo,
Hijo tuyo y Señor nuestro,
por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Hemos escuchado la Palabra de tu Hijo,
y hemos participado en el banquete de su Eucaristía.
Que, por el poder del Espíritu, vivo en nosotros,
comuniquemos al mundo, y los unos a los otros,
tu palabra liberadora.
Que asimilemos esta Palabra
de la manera más profunda
cuando la hayamos compartido con los hermanos.
Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: “Quien cree en el Hijo del Hombre tiene vida eterna”, dice Jesús. Sí, creemos en él, pero ¿creemos con una fe activa, una fe que traduce nuestras creencias en acción, en vida? Esa es una manera profunda de dar testimonio de Cristo. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.

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