TRIGESIMOTERCER SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO VIERNES
LIMPIANDO EL TEMPLO
Ciclo del Leccionario: I
Introducción
Oración Colecta
Oh Dios y Padre nuestro:
Con frecuencia convertimos nuestros corazones
en casas de orgullo y avaricia
más que en hogares de amor y de bondad,
donde tú puedes sentirte a gusto, como en tu casa.
Destruye el templo del pecado en nosotros;
arroja toda clase de mal de nuestros corazones,
y haznos piedras vivas de una comunidad
en la que pueda vivir y reinar
tu Hijo Jesucristo, Señor nuestro
que vive y reina por los siglos de los siglos.
Primera Lectura
Después de las primeras victorias militares contra los sirios, Judas Macabeo quiso restaurar el culto legítimo. Hizo limpiar y consagrar de nuevo el Templo profanado, reconstruyó el altar y ofreció el sacrificio conforme a la Ley.
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Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor;
yo las conozco y ellas me siguen.
R. Aleluya.
Evangelio
Jesús arrojó del Tempo a los comerciantes. Es para nosotros un buen momento para preguntarnos: ¿Qué es lo que el Señor tiene que arrojar fuera de nosotros para llegar a ser mejores cristianos? ¿Qué obstáculos encontramos en el camino que nos impiden estar más cerca de Dios en la vida de cada día? Lo que realmente nos importa a los cristianos es que estemos adheridos espiritualmente al Señor y cercanos a la gente que nos ha confiado. Entonces podemos darle culto con toda nuestra vida.
Purifica el Templo
Después entró en el templo y se puso a echar a los mercaderes
diciéndoles:
—Está escrito que mi casa es casa de oración y ustedes la han convertido en cueva de asaltantes.
A diario enseñaba en el templo. Los sumos sacerdotes, los letrados y los jefes del pueblo intentaban matarlo;
pero no encontraban cómo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus palabras.
Oración de los Fieles
– Para que en nuestras iglesias la comunidad cristiana experimente hondamente la presencia de Dios en la oración y en el culto gozoso, roguemos al Señor.
– Para que hagamos de nuestras casas de oración lugares de encuentro cordial con Dios y con su pueblo, roguemos al Señor.
– Para que, como piedras vivas de la Iglesia, construyamos nuestras comunidades como gente que sabe amar y servir, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas.
Oh Dios, Padre nuestro:
Con el Pan de Vida
y con el vino de Salvación y alegría,
tu Hijo va a renovar su Alianza con nosotros.
Que Jesús nos dé la fuerza de voluntad y el amor
para ser fieles a sus exigencias,
de la misma manera que él fue fiel a la Alianza,
incluso cuando ello implicó la muerte en la cruz.
Que sepamos darte verdadero culto
por Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Oh Dios, Padre nuestro siempre fiel:
Nos has dado en esta eucaristía
a tu Hijo Jesucristo
para enseñarnos en él
qué significa la obediencia leal.
Que tu Hijo viva en nosotros
de modo que nuestra comunidad cristiana
sea el templo donde él more
y donde nos reúna a todos juntos
como sus hermanos y hermanas.
Guárdanos de todo formalismo,
para que te rindamos culto auténtico con nuestras vidas,
por el poder y la sabiduría de Jesucristo nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: Por su Palabra y acciones Jesús nos ha dicho hoy que tenemos que servir a Dios como él mismo lo hizo: en espíritu y en verdad, es decir: nuestro vivir de cada día debe corresponder a lo que nosotros creemos, en servicio leal a Dios y al pueblo. Que Dios los bendiga y los guíe, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
