TRIGESIMOTERCER SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MIÉRCOLES

INVIRTIENDO LOS DONES DE LA FE

Ciclo del Leccionario: I

Introducción

Oración Colecta
Oh Padre, lleno de Amor y bondad:
Nos has hecho ricos de muchas maneras.
Poseemos nuestra fe, la Buena Noticia del Evangelio,
y, sobre todo, poseemos a tu Hijo Jesucristo,
con su vida y su Espíritu,
y también a nuestras hermanas y hermanos.
Ayúdanos a crecer en esta fe y en este amor;
enséñanos a entregarnos generosamente
a tu Reino de bondad y esperanza
para que seamos dignos de tu confianza,
por el poder de Jesucristo nuestro Señor.

Primera Lectura

2 Mac 7,1.20-30

Oímos hoy la inspiradora historia de la madre y sus siete hijos, que con gran valor prefirieron morir por su fe antes que traicionar a Dios.

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Aclamación antes del Evangelio

Cfr Juan 15, 16

R. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor,
para que vayan y den fruto y su fruto permanezca.
R. Aleluya.

Evangelio

Lucas 19, 11-28

La fe en Cristo es rico don que hemos recibido para trabajar y producir, como dice el evangelio. No podemos simplemente dar nuestra fe por sentada. Somos administradores de los bienes del Reino. Un buen administrador no solamente guarda lo que el amo le da, sino que lo invierte para que produzca más…

11

Parábola del dinero encargado 

Como la gente lo escuchaba, añadió una parábola; porque estaban cerca de Jerusalén y ellos creían que el reino de Dios se iba a revelar de un momento a otro.

12

Él les dijo:

—Un hombre noble se fue a un país lejano para ser nombrado rey y volver.

13

Llamó a diez sirvientes suyos, les entregó una gran cantidad de dinero y les encargó: Háganla producir hasta que yo vuelva.

14

Sus compatriotas, que lo odiaban, enviaron tras él una comisión encargada de decir: No queremos que ése sea nuestro rey.

15

Volvió una vez nombrado rey y llamó a los sirvientes a quienes había entregado el dinero para ver cómo había negociado cada uno.

16

Se presentó el primero y dijo: Señor, tu dinero ha producido diez veces más.

17

Le respondió: Muy bien, sirviente diligente; por haber sido fiel en lo poco, administrarás diez ciudades.

18

Se presentó el segundo y dijo: Señor, tu dinero ha producido cinco veces más.

19

Le respondió: Pues tú administrarás cinco ciudades.

20

Se presentó el tercero y dijo: Aquí tienes tu dinero, que he guardado en un pañuelo.

21

Te tenía miedo porque eres riguroso: retiras lo que no has depositado, y cosechas lo que no has sembrado.

22

Él le respondió: Por tu boca te condeno, sirviente indigno. Sabías que soy riguroso, que retiro lo que no he depositado y cosecho lo que no he sembrado.

23

¿Por qué no pusiste mi dinero en un banco, para que, al volver yo, lo cobrara con los intereses?

24

Después ordenó a los presentes: Quítenle el dinero y dénselo al que consiguió diez veces más.

25

Le respondieron: Señor, ya tiene diez veces más.

26

Yo les digo que a quien tiene se le dará y a quien no tiene se le quitará aun lo que tiene.

27

En cuanto a esos enemigos, que no querían que fuera su rey, tráiganlos aquí y mátenlos en mi presencia.

28

Dicho esto, siguió adelante, subiendo hacia Jerusalén.

Oración de los Fieles

– Para que todo el mundo comparta los recursos de la Tierra, en justicia, amistad y paz, roguemos al Señor.
– Para que todos nosotros salgamos responsables ante Dios por nuestras propias vidas y por la felicidad de todos, roguemos al Señor.
– Para que no seamos avaros e inactivos con los talentos que el Señor nos ha dado, sino que demos a Dios y a los hermanos lo mejor de nosotros mismos, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios y Padre nuestro:
Tú nos has dado mucho
y nosotros tenemos bien poco para corresponderte.
Sin embargo, acéptanos
en estos humildes dones de pan y vino
y danos la confianza de que tú puedes hacer mucho
con gente consciente de su propia pobreza.
Guárdanos fieles en todas las cosas,
ya sean pequeñas o bien importantes,
para que te prestemos constante servicio
a ti y a los hermanos.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Oh Dios, Padre amoroso:
Te damos gracias por la Palabra viva
y por el Cuerpo de Jesús, tu Hijo.
No somos más que tímidos e indecisos,
con miedo a comprometernos
cuando tú nos buscas para el trabajo.
Danos valor para vivir el Evangelio
de forma consistente y radical
para que, aunque nos sintamos pobres,
seamos ricos en Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: Cuando el Señor nos pregunte qué hemos hecho con los ricos dones que él nos ha dado, ¿qué responderemos? ¿Responderemos simple pero inadecuadamente, que no hemos hecho nada malo? ¿O bien podremos decir que hemos sido muy activos, invirtiendo en la gente, en los hermanos, trabajando por la verdad, la justicia y el amor, como el Señor nos pide? Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.

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