TRIGÉSIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MIÉRCOLES
MUCHOS DEL ESTE y DEL OESTE
Ciclo del Leccionario: I
Introducción
Oración Colecta
Oh Padre de nuestro Señor Jesucristo:
Sabemos que hay pobres en el mundo
y que hay gente que sufre a causa de la injusticia
y de la dureza de corazón de sus hermanos y hermanas.
No nos permitas que permanezcamos indiferentes
a su grave situación,
sino danos el valor para compartir con los necesitados
y ser la voz de los sin voz.
Haz nuestra fe profunda y comprometida,
para que tú nos reconozcas
como verdaderos hermanos y hermanas
de Jesucristo nuestro Señor.
Primera Lectura
De ese modo el Espíritu nos viene a socorrer en nuestra debilidad. Aunque no sabemos pedir como es debido, el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no se pueden expresar.
Y el que sondea los corazones sabe lo que pretende el Espíritu cuando suplica por los consagrados de acuerdo con la voluntad de Dios.
El amor de Dios
Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que le aman, de los llamados según su designio.
A los que escogió de antemano los destinó a reproducir la imagen de su Hijo, de modo que fuera él el primogénito de muchos hermanos.
A los que había destinado los llamó, a los que llamó los hizo justos, a los que hizo justos los glorificó.
Evangelio
Para ser discípulos de Cristo, no es suficiente saber sobre el Señor, o venir a la eucaristía para sentarse a la mesa con él, o leer la Biblia. Como Jesús nos dice de tantas maneras a lo largo del Evangelio, tenemos que vivir como discípulos suyos y encarnar su Palabra en nuestra vida. De no ser así, es como si no lo conociéramos l y él no nos conociera a nosotros.
La puerta estrecha
Jesús iba enseñando por ciudades y pueblos mientras se dirigía a Jerusalén.
Uno le preguntó:
—Señor, ¿son pocos los que se salvan? Les contestó:
—Procuren entrar por la puerta estrecha, porque les digo que muchos intentarán entrar y no podrán.
Apenas se levante el dueño de casa y cierre la puerta, ustedes desde afuera se pondrán a golpear diciendo: Señor, ábrenos. Él les contestará: No sé de dónde son ustedes.
Entonces dirán: Hemos comido y bebido contigo, en nuestras calles enseñaste.
Él responderá: les digo que no sé de dónde son ustedes. Apártense de mí, malhechores.
Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando vean a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, mientras ustedes sean expulsados.
Vendrán de oriente y occidente, del norte y el sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.
Porque, hay últimos que serán primeros y primeros que serán últimos.
Oración de los Fieles
– Por la Iglesia. Para que nunca cese de proclamar el Evangelio a todos los pueblos, lenguas y culturas, roguemos al Señor.
– Por la unidad de todos los cristianos. Para que no permanezcan encerrados en sus particularismos y tradiciones humanas, sino que se acojan mutuamente y se enriquezcan los unos a los otros, roguemos al Señor.
– Por nuestras comunidades cristianas. Para que estemos siempre unidos; que ninguno se sienta extraño entre nosotros y que estemos siempre abiertos a todos, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, Padre amoroso:
Que este pan y este vino
que ahora te presentamos
sean prueba y fuerte afirmación
de que estamos dispuestos a compartir
nuestro alimento y nuestra alegría
con aquellos que los necesitan.
Que nuestro amor y generosidad
sea una manera de darte gracias
por todo lo que nos has dado
tan gratuita y abundantemente,
por medio de Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Oh Dios, Padre bueno y generoso:
Tu Hijo Jesús nos ha dejado comer y beber con él
el Pan de Vida y el cáliz de la Salvación.
Y también nos ha proclamado su mensaje de Vida,
que hemos escuchado con entusiasmo.
Ayúdanos ahora a vivir con entusiasmo
según su Palabra,
y a aprender de él
a abrir nuestras puertas y nuestros corazones
a quienquiera que nos suplique,
para que tú también nos abras la puerta a nosotros
cuando llamemos y te pidamos que nos admitas
en tu mansión de alegría eterna, en el cielo.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: El mensaje de Jesús es Buena Noticia para todos. Que ese mismo mensaje sea también para cada uno de nosotros, y que permanezca siempre, como Buena Noticia de Salvación en nuestro corazón y en nuestra vida concreta. Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.
