VIGESIMOSÉPTIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO SÁBADO

LAS PALABRAS SE CONVIERTEN EN ACCIÓN

Ciclo del Leccionario: I

Introducción

Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Tu Hijo nació a este mundo
de la Bienaventurada Virgen María.
Te alabamos por tu bondad;
pero también te pedimos:
Que tu Hijo nazca en nosotros por la fe,
en nuestras vidas, en nuestras palabras,
en nuestros pensamientos,
en nuestras actitudes
y en todo lo que hacemos.
Y entonces, desde nuestra plenitud,
sepamos compartirlo con los que nos rodean,
ya que el Señor pertenece a todos sin distinción
ahora y por los siglos de los siglos.

Primera Lectura

Jl 4,12-21

Los profetas, como Joel hoy, no hablan del Día del Juicio como un día rotundo de venganza y castigo. Pero la esperanza siempre prevalece. La profecía es una advertencia para buscar la conversión. Si el Pueblo de Dios cambia de vida, Dios será misericordioso y lo restaurará.

12

 Alerta, vengan las naciones al valle de Josafat, que allí me sentaré a juzgar a los pueblos vecinos.

13

 Mano a la hoz, madura está la cosecha: vengan a pisar la uva, que hay mucha; desbordan las cubas, porque abunda su maldad,

14

 muchedumbres y muchedumbres en el valle de la Decisión; porque llega el día del Señor en el valle de la Decisión.

15

 Sol y luna se oscurecen, los astros recogen su resplandor.

16

 El Señor rugirá desde Sión, alzará la voz en Jerusalén y temblarán cielo y tierra; el Señor será refugio de su pueblo, fortaleza de los israelitas.

17

 Y sabrán que yo soy el Señor, su Dios, que habito en Sión, mi monte santo; Jerusalén será santa y no la atravesarán extranjeros.

18

 Aquel día los montes manarán licor, las colinas destilarán leche, los torrentes de Judá irán llenos de agua; brotará un manantial en el templo del Señor que engrosará el Torrente de las Acacias.

19

 Egipto se volverá un desierto; Edom, llanura desolada, porque violentaron a los judíos y derramaron sangre inocente en su país.

20

 Judá estará habitada siempre, Jerusalén sin interrupción.

21

 Vengaré su sangre, no quedarán sin castigo, y el Señor habitará en Sión.

Aclamación antes del Evangelio

Lucas 11, 28

R. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios
y la ponen en práctica, dice el Señor.
R. Aleluya.

Evangelio

Lucas 11, 27-28

En el evangelio de hoy, una mujer admira a Jesús, y quizás con una pizca de celos, exclama que ciertamente la madre de Jesús tiene que ser una mujer afortunada por tener tal hijo. La respuesta de Jesús va más honda, hacia una maternidad más profunda: La maternidad de los que llevan a Jesús, que es la Palabra viva de Dios, en su corazón y en su vida.

27

Cuando decía esto, una mujer de la multitud alzó la voz y dijo:

—¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron!

28

Él replicó:

—¡Dichosos, más bien, los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!

Oración de los Fieles

– Para que seamos agradecidos al Señor Jesús porque hemos tenido el privilegio de conocerlo y amarlo, roguemos al Señor.
– Para que, con María, roguemos para que la Palabra de Dios se realice en nosotros, roguemos al Señor.
– Para que haya todavía más hombres y mujeres que oigan la Palabra de Dios, a ellos fielmente proclamada, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios y Padre nuestro:
Tus hijos e hijas te suplican
que te dignes darles aquí y ahora,
en esta eucaristía,
a tu propio Hijo Jesucristo.
Que él caldee nuestros corazones,
nos haga semejantes a él,
nos llene con su Espíritu Santo,
para que él llegue a estar
plenamente vivo en nosotros y nosotros en él,
y que, a través nuestro,
su luz brille y disipe las tinieblas de este mundo,
ya que Jesús es nuestro Señor y Salvador
por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Recréanos de nuevo por medio de tu Palabra
y que Jesús, tu Palabra Viviente,
crezca en nosotros día a día.
Que, juntamente con él,
sigamos dominando nuestra autosuficiencia
y aprendamos de él a revivirlo en los otros
con gestos de amor:
con una mano extendida, un gesto de compasión,
una sonrisa de esperanza
para las personas solitarias.
Que él viva en nosotros ahora
y por los siglos de los siglos.

Bendición
Hermanos: La Palabra de Dios no es solo y simplemente palabra, sino también acción. Éste es incluso el significado del vocablo “palabra” en el Antiguo Testamento: significa ambas, palabra y acción. Que la Palabra de Dios se convierta en acción en nosotros, acciones de bondad, de amor y servicio. Y que el Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.

Scroll to Top