VIGESIMASEXTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MARTES

SI SENTIMOS DOLOR, NOS QUEJAMOS

Ciclo del Leccionario: II

Introducción

Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Sabemos que nos amas
y que ni el sufrimiento ni el dolor,
ni siquiera la muerte, nos pueden separar de ti.
No nos tomes demasiado en serio cuando nos quejamos,
cuando somos impacientes contigo,
con nosotros mismos y con la gente que nos rodea.
Mantén siempre delante de nosotros la imagen de tu Hijo
que no pudo ser disuadido de su misión;
y danos la gracia de seguirlo,
porque él es nuestro Señor y Salvador
ahora y por los siglos de los siglos.

Primera Lectura

Job 3,1-3.11-7.20-23

Job ora a voz en grito quejándose al Señor por su vida miserable. No puede con ella, no ve ningún sentido en el dolor y la desgracia, y le pregunta a Dios por qué. Jesús sabe cómo asumir el sufrimiento. No huye de él, porque acepta las consecuencias de su misión: ser fiel, cueste lo que cueste, a su misión de amor de reconciliar al pueblo con su Padre y de salvarnos.

1

Maldice el día y la noche

Entonces Job abrió la boca y maldijo su día

2

diciendo:

3

¡Desaparezca el día que nací, y la noche en que se dijo: Han concebido un varón!

20

¡Líbrenme de Dios!

¿Por qué dio a luz a un desgraciado

y vida al que la pasa en la amargura,

21

al que ansía la muerte que no llega y escarba buscándola, más que un tesoro,

22

al que se alegraría ante la tumba y gozaría al recibir sepultura,

23

al hombre que no encuentra camino porque Dios le cerró la salida?

Evangelio

Lc 9,51-56

El profeta Elías no encontró a Dios en el viento huracanado o en el terremoto o en el fuego, sino en la suave brisa. Los “Hijos del trueno”, Santiago y Juan, querían que cayera fuego sobre el pueblecito de Samaria que no quiso recibir a Jesús, pero Jesús les reprende. La violencia no es camino de Dios.

51

Camino de Jerusalén 

Cuando se iba cumpliendo el tiempo de que se lo llevaran al cielo, emprendió decidido el viaje hacia Jerusalén,

52

y envió por delante unos mensajeros. Ellos fueron y entraron en un pueblo de samaritanos para prepararle alojamiento.

53

Pero éstos no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén.

54

Al ver esto, Juan y Santiago, sus discípulos, dijeron:

—Señor, ¿quieres que mandemos que caiga un rayo del cielo y acabe con ellos?

55

Él se volvió y los reprendió.

56

Y se fueron a otro pueblo.

Oración de los Fieles

– Señor Jesús, perdónanos si gritamos desesperadamente nuestro dolor cuando nos es difícil soportarlo, te rogamos.
– Señor Jesús, ayuda especialmente a la gente deshecha interiormente, desalentada y sola, para que sepan llevar sus cruces unidos a Cristo Sufriente, te rogamos.
– Señor Jesús, para que los que sufren larga y penosa enfermedad sientan tu presencia amorosa y consoladora, sobre todo por la cercanía y el cuidado cariñoso de sus hermanos cristianos, te rogamos.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios y Padre nuestro:
Sentados como estamos a la mesa de tu Hijo
elimina de nuestros corazones
toda amargura e impaciencia.
Tú no nos eliminaste con fuego bajado del cielo
cuando pecamos contra ti y contra los hermanos.
Anímanos con el fuego del amor
y danos el pan de fortaleza de tu Hijo.
Con él te ofrecemos nuestras penas, nuestra impaciencia,
y también nuestra alegría y amor.
Dígnate concedernos esto,
en el nombre de Jesús, el Señor.

Oración después de la Comunión
Oh Dios, rico en paciencia y amor:
Sabemos cuánto nos amas
y cómo quieres que seamos felices.
Según tu misterioso designio,
tu Hijo pagó muy alto precio
a causa de nuestra soberbia y egoísmo.
Por medio de esta eucaristía restáuranos,
guarda firmes nuestra fe y esperanza en ti
y haznos disponibles para vivir,
si es necesario, con dolor y esfuerzo,
con ellos y por ellos,
como hizo Jesús, tu Hijo,
que vive contigo y permanece con nosotros ahora.
Y así los esperamos, por los siglos de los siglos.

Bendición
Hermanos: Sí, tenemos cerca al Señor, que fue crucificado. Y somos sus seguidores. Pero algunas veces nos olvidamos y nos quejamos con demasiada facilidad. Naturalmente, el dolor hiere y no tenemos que solicitarlo o pedirlo. Que Dios todopoderoso esté siempre al lado de ustedes y los bendiga, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

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