VIGESIMOSEGUNDA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO VIERNES
CREADOS DE NUEVO EN CRISTO
Ciclo del Leccionario: II
Introducción
Oración Colecta
Oh Dios fiel, rico en ternura y misericordia:
Tú quieres que seamos tu Pueblo en marcha
siguiendo a Jesús, tu Hijo,
hacia un nuevo futuro de justicia y amor.
No permitas que nos asfixiemos
contentándonos solamente
con los viejos hábitos y las actitudes perezosas.
Ayúdanos a aceptar el dolor
de tener que dejar atrás lo que nos es familiar
y ábrenos al reto del Evangelio
para que nos parezcamos más a tu Hijo
que guía nuestros pasos vacilantes,
Jesucristo nuestro Señor.
Primera Lectura
Seremos administradores, dignos de confianza, de los misterios de Dios si vivimos conforme al Evangelio y servimos a Dios y al pueblo, en vez de buscar seguridad en observancias externas.
Ministros de Cristo
Que la gente nos considere como servidores de Cristo y administradores de los secretos de Dios.
Ahora bien, a un administrador se le exige que sea fiel.
A mí poco me importa ser juzgado por ustedes o por un tribunal humano; ni yo mismo me juzgo.
Mi conciencia nada me reprocha, pero no por ello me siento sin culpa; quien me juzga es el Señor.
Por tanto, no juzguen antes de tiempo; esperen la llegada del Señor, él iluminará lo que está oculto en las tinieblas y pondrá al descubierto las intenciones del corazón. Entonces cada uno recibirá su calificación de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 36, 3-4. 5-6. 27-28. 39-40
R. (39a) La salvación del justo es el Señor.
Pon tu esperanza en Dios, practica el bien
y vivirás tranquilo en esta tierra.
Busca en él tu alegría
y te dará el Señor cuanto deseas. R.
R. La salvación del justo es el Señor.
Pon tu vida en las manos del Señor,
en él confía,
y hará que tu virtud y tus derechos
brillen igual que el sol de mediodía. R.
R. La salvación del justo es el Señor.
Apártate del mal, practica el bien
y tendrás una casa eternamente
porque al Señor le agrada lo que es justo
y vela por sus fieles;
en cambio, a los injustos
los borrará de la tierra siempre. R.
R. La salvación del justo es el Señor.
La salvación del justo es el Señor;
en la tribulación él es su amparo.
A quien en él confía, Dios lo salva
de los hombres malvados. R.
R. La salvación del justo es el Señor.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor;
el que me sigue tendrá la luz de la vida.
R. Aleluya.
Evangelio
Cristo, el Señor, nos invita nacer de nuevo. Debemos dejar atrás nuestros apegos a lo viejo que hay en nosotros y disponernos a vivir según el nuevo Espíritu de Cristo.
Sobre el ayuno
Ellos le dijeron:
—Los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen sus oraciones, y lo mismo hacen los discípulos de los fariseos; en cambio los tuyos comen y beben.
Jesús les contestó:
—¿Pueden los invitados a la boda hacer ayuno mientras el novio está con ellos?
Llegará un día en que el novio les será quitado, y aquel día ayunarán.
Y les propuso una comparación:
—Nadie corta un trozo de un vestido nuevo para remendar uno viejo. Porque sería arruinar el nuevo, y el trozo nuevo no quedará bien con el vestido viejo.
Nadie echa vino nuevo en odres viejos; pues el vino nuevo reventaría los odres, se derramaría y los odres se echarían a perder.
El vino nuevo se ha de echar en odres nuevos.
Nadie que ha bebido el vino viejo quiere vino nuevo; porque dice: el añejo es mejor.
Oración de los Fieles
– Por la Iglesia, para que percibamos y acojamos los impulsos del Espíritu creador que nos mueve a proclamar hoy el Mensaje siempre nuevo del Evangelio, roguemos al Señor.
– Por los artistas, poetas e inventores, para que nos revelen el esplendor de la Creación y la novedad de la vida en Cristo, roguemos al Señor.
– Por esta nuestra comunidad, para que no temamos al cambio auténtico, y para que recibamos de Cristo Jesús el valor para comenzar la reforma de la Iglesia y del mundo, comenzando con nuestra propia conversión, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
En estos signos de pan y vino
tu Hijo Jesucristo se hace presente en medio de nosotros
para llevar a cabo con nosotros un nuevo comienzo.
Créanos de nuevo en él.
Reconcílianos contigo y los unos con los otros,
y haznos, con él,
constructores de un mundo nuevo
en el que él sea realmente Señor nuestro,
por los siglos de los siglos.
Oración después de la Comunión
Oh Dios de toda esperanza:
Tú nos has dado a Jesús
como nuestro compañero en el camino
para ayudarnos a entender lo viejo y familiar
con un corazón nuevo y joven.
Que él nos empuje hacia adelante
cuando tratemos de hacer componendas
simplemente echando parches aquí y allá a lo viejo.
Que tu Espíritu sople sobre nosotros
tu vigoroso aliento de vida
para renovarnos a nosotros y a nuestro mundo
con tu misericordia y justicia.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: De tanto en tanto tenemos que preguntarnos a nosotros mismos cuán fieles somos al Evangelio. Es fácil quedar fosilizados en nuestra vida espiritual y apostólica. El evangelio quiere que permanezcamos jóvenes y siempre nuevos. Que los bendiga Dios todopoderoso, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
