VIGESIMOPRIMERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO JUEVES
EL SIERVO ESTÁ LISTO
Ciclo del Leccionario: I
Introducción
Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Afirmamos con fuerza que creemos en ti,
pero corremos el peligro de olvidar
que la sinceridad de nuestra fe
debe ser avalada por las obras.
Ayúdanos a ser siervos sabios y fieles,
de fe firme y de ferviente amor,
que sigamos el ejemplo de Jesucristo,
Hijo tuyo y Señor nuestro,
que vive y reina por los siglos de los siglos.
Primera Lectura
En la Primera Lectura, San Pablo felicita a los cristianos de Tesalónica por su lealtad al Señor, y les pide que se aferren a la fe y que tengan amor universal, para así estar preparados para la venida del Señor.
Y así, hermanos, en medio de necesidades y tribulaciones nos consuela la fe de ustedes,
y nos sentimos revivir por su fidelidad al Señor.
¿Cómo podremos dar gracias a Dios por ustedes, por el gozo que nos hacen sentir ante nuestro Dios?
Día y noche pedimos insistentemente estar allí presentes para completar lo que todavía falte en su fe.
Que Dios, Padre nuestro, y el Señor nuestro Jesús nos ayuden para que podamos ir a visitarlos;
y a ustedes, el Señor les conceda crecer cada vez más en el amor mutuo y universal, como el que nosotros tenemos por ustedes;
y fortalezca sus corazones para que puedan presentarse santos e inmaculados ante Dios nuestro Padre, cuando venga nuestro Señor Jesús con todos sus santos. [Amén.]
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Estén preparados, porque no saben
a qué hora va a venir el Hijo del hombre.
R. Aleluya.
Evangelio
Especialmente a los líderes de la comunidad, el Señor les dice que, a su venida, él debería encontrarlos haciendo lo que se supone deben hacer, es decir, sirviendo a la comunidad con amor.
Por tanto estén prevenidos porque no saben el día que llegará su Señor.
Ustedes ya saben que si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, estaría vigilando y no permitiría que asalten su casa.
Por tanto, estén preparados, porque el Hijo del Hombre llegará cuando menos lo esperen.
Vigilancia
¿Quién es el sirviente fiel y prudente, encargado por su señor de repartir a sus horas la comida a los de casa?
Dichoso el sirviente a quien su señor, al llegar, lo encuentre trabajando así.
Les aseguro que le encomendará todas sus posesiones.
En cambio, si un sirviente malo, pensando que su señor tardará,
se pone a pegar a los compañeros, a comer y beber con los borrachos,
vendrá el señor de aquel sirviente, el día y la hora menos pensada
y lo castigará dándole el destino de los hipócritas. Allí será el llanto y el crujir de dientes.
Oración de los Fieles
– Para que estemos atentos a la presencia de Dios en nuestro mundo, reflejada en la bondad y solidaridad de la gente, roguemos al Señor.
– Para que estemos bien despiertos para percibir el amor que Dios nos muestra, y que hace crecer en nosotros en cada eucaristía, roguemos al Señor.
– Para que sepamos vivir en esperanza, apoyados en la certeza de que tanto nuestro compromiso en favor de la justicia y el amor como nuestro convencido servicio a los hermanos son necesarios para instaurar el Reino de Dios en nuestro mundo, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Así como el cuerpo está muerto sin el alma,
este pan y este vino permanecen sin vida
si no son animados por tu Espíritu.
Te pedimos que des vida a estos dones
por el poder del Espíritu Santo,
para que el Amor de Cristo inspire nuestras vidas
para servirte a ti y a los hermanos;
y haznos disponibles
para encontrar en todo momento
a nuestro Salvador, Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Tú nos ha llamado a la vida
para ser felices
y para hacer felices a los demás.
Haznos intensamente conscientes
de nuestra responsabilidad para con los otros.
Ayúdanos a ser fieles siervos
cuya fe en ti se haga visible
en obras de sincero amor,
mientras esperamos con gozo
la venida gloriosa
de Jesucristo nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: Hemos escuchado hoy: “Bienaventurado el siervo a quien el amo encuentra trabajando cuando vuelve”. Que el Señor nos encuentre siempre ocupados, trabajando por la justicia, la paz y el amor. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes.
