TERCERA SEMANA DE CUARESMA JUEVES

Ciclo Litúrgico: A,B,C | Ciclo del Leccionario: I,II

Introducción

ESCUCHANDO LA PALABRA DE DIOS

 

Oración Colecta

Señor Dios nuestro:
Tú nos pides no tanto que observemos ciertas prácticas,
sino que nuestros corazones estén vueltos a ti.
Oh Dios bondadoso, queremos hacer en todo tu voluntad,
fielmente y con generosidad
como lo hizo Jesús, tu Hijo,
quien cumplió tu voluntad porque te amaba
y que por eso vive contigo y con el Espíritu Santo,
un solo Dios, por los siglos de los siglos.

Salmo Responsorial

Salmo 94, 1-2. 6-7. 8-9

R. (8) Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Vengan, lancemos viva al Señor,
aclamemos al Dios que nos salva.
Acerquémonos a él, llenos de júbilo,
y démosle gracias.
R. Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Vengan, y puestos de rodillas,
adoremos y bendigamos al Señor, que nos hizo,
pues él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo;
él es nuestro pastor y nosotros, sus ovejas.
R. Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice:
"No endurezcan su corazón,
como el día de la rebelión en el desierto,
cuando sus padres dudaron de mí,
aunque habían visto mis obras".
R. Señor, que no seamos sordos a tu voz.

Aclamación antes del Evangelio

Joel 2, 12-13

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Todavía es tiempo, dice el Señor,
Arrepiéntanse de todo corazón y vuélvanse a mí,
que soy compasivo y misericordioso.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Oración de los Fieles

Roguemos al Señor que nos libere de toda sordera y ceguera de modo que podamos sembrar de luz nuestros caminos y los de los demás, diciendo: R/Abre nuestros oídos, Señor, para que escuchemos tu voz.
Queremos estar más atentos y ser empáticos con los que nos rodean, porque nos hablas en ellos y en ellos nos vuelves a llamar. Por eso te pedimos.
Queremos escuchar el grito de la Tierra, que sufre por el maltrato que le infligimos, y el grito de tantos seres humanos desterrados de su dignidad. Por eso te decimos.
Queremos aprender a escucharte en el silencio de tantos que han sido silenciados y con quienes tenemos una deuda de justicia que saldar. Por eso te decimos.

Oración sobre las Ofrendas

Señor Dios nuestro:
Tú nos envías a tu Hijo
para ser tu Palabra Viva.
Queremos aprender de él,
que hizo tu voluntad en todo
porque supo que ésta era tu manera
de revelar a todos tu amor salvador.
Queremos estar siempre de su lado y a su lado
y hacer tu voluntad en todo,
como nuestra mejor ofrenda viva para ti,
Dios y Padre nuestro, que vives y reinas
por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión

Señor Dios nuestro:
Estamos demasiado preocupados quizás
por nuestros propios planes para el futuro
y por un mundo que nos empeñamos en construir
a espaldas de ti, olvidándonos de tus planes.
Señor, que sepamos llevar a cabo tus designios
siguiendo tus reglas e inspiraciones;
que escuchemos constantemente y sigamos
a tu Palabra Encarnada, Jesucristo,
y que olvidemos nuestros diminutos planes mundanos,
para así poder construir y establecer
tu reino entre nosotros.
Te lo pedimos por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Bendición

Hermanos: Hoy el profeta nos ha dicho: “Obedezcan ustedes mi voz, y yo seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo”. Demos gracias a Dios porque nos ha hecho su pueblo y hagamos lo mejor que podamos para vivir como pueblo querido de Dios. Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.

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