DECIMONOVENA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO VIERNES

MATRIMONIO: AMOR FIEL

Ciclo del Leccionario: I

Introducción

Oración Colecta
Oh Dios, tu nombre es Amor:
Todos los que te aman te conocen;
todos lo que no logran amar
nunca pueden haberte conocido.
Tú nos libres de separar lo que tú has unido:
esposos y esposas, padres y sus hijos
tu Hijo Jesús y su Iglesia,
los amigos en sus penas y alegrías.
Que todos vivan en un amor creativo y eterno.,
por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Primera Lectura

Jos 24,1-13

 Dios es el Dios de su Pueblo, y el Pueblo es lo que es y está donde está por la gracia de Dios, que se apiadó de él y lo amó. Ese Pueblo del Antiguo Testamento somos también nosotros hoy. Preguntémonos qué hemos hecho con la Tierra que habitamos y la vida que nos donó.

1

Renovación de la alianza

Josué reunió a las tribus de Israel en Siquén. Convocó a los ancianos de Israel, a los jefes de familia, a los jueces y escribas, y se presentaron ante el Señor.

2

 Josué habló al pueblo: –Así dice el Señor, Dios de Israel: Al otro lado del río Éufrates vivieron antiguamente sus padres, Téraj, padre de Abrahán y de Najor, sirviendo a otros dioses.

3

 Pero yo tomé a Abrahán, su padre, del otro lado del río, lo conduje por todo el país de Canaán y multipliqué su descendencia dándole a Isaac.

4

 A Isaac le di Jacob y Esaú. A Esaú le di en propiedad la montaña de Seír, mientras que Jacob y sus hijos bajaron a Egipto.

5

 Envié a Moisés y a Aarón para castigar a Egipto con los portentos que hice, y después los saqué de allí.

6

 Saqué de Egipto a sus padres, y llegaron al mar. Los egipcios persiguieron a sus padres con caballería y carros hasta el Mar Rojo;

7

 pero gritaron al Señor, y él puso una nube oscura entre ustedes y los egipcios; después desplomó sobre ellos el mar, cubriéndolos. Sus ojos vieron lo que hice en Egipto. Después vivieron en el desierto muchos años.

8

 Los llevé al país de los amorreos, que vivían en Transjordania; los atacaron y se los entregué; ustedes se apoderaron de sus territorios; y yo se los quité de delante.

9

 Entonces Balac, hijo de Sipor, rey de Moab, atacó a Israel; mandó llamar a Balaán, hijo de Beor, para que los maldijera;

10

 pero yo no quise oír a Balaán, que no tuvo más remedio que bendecirlos, y los libré de sus manos.

11

 Pasaron el Jordán y llegaron a Jericó. Los jefes de Jericó los atacaron: los amorreos, fereceos, cananeos, hititas, guirgaseos, heveos y jebuseos, pero yo se los entregué;

12

 sembré el pánico ante ustedes, y expulsaron a los dos reyes amorreos no con tu espada ni con tu arco;

13

 y les di una tierra por la que no habían sudado, ciudades que no habían construido y en las que ahora viven; viñedos y olivares que no habían plantado y de los que ahora comen.

Aclamación antes del Evangelio

Cfr 1 Tesalonicenses 2, 13

R. Aleluya, aleluya.
Reciban la palabra de Dios, no como palabra humana,
sino como palabra divina, tal como es en realidad.
R. Aleluya.

Evangelio

Mateo 19, 3-12

 Dios revela algunas cualidades de su mismo amor en el amor entre esposo y esposa. Es un amor que revela intimidades, en el que una persona se abre a la otra lo más íntimamente posible. Es un amor que acepta a la otra persona tal como ella es y está dispuesto a compartir todo con ella. Es un amor que sacrifica sus intereses personales por su cónyuge. Es un amor fiel. Es también un amor creativo, que despierta lo mejor que hay en la otra persona. ¿No es esto acaso una imagen del amor de Dios? Y, a la inversa, ¿no es el amor Trinitario de Dios y su amor hacia nosotros el modelo de todo amor humano?

3

Se acercaron unos fariseos y, para ponerlo a prueba, le preguntaron:
—¿Puede un hombre separarse de su mujer por cualquier cosa?

4

Él contestó:
—¿No han leído que al principio el Creador los hizo hombre y mujer?

5

Y dijo: por eso abandona un hombre a su padre y a su madre, se une a su mujer y los dos se hacen una sola carne.

6

De suerte que ya no son dos, sino una sola carne. Así pues, lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre.

7

Le replicaron:
—Entonces, ¿por qué Moisés mandó darle un acta de divorcio cuando uno se separa [de ella]?

8

Les respondió:
—Moisés les permitió separarse de sus mujeres a causa de la dureza de sus corazones. Pero al principio no era así.

9

Les digo que quien se divorcia de su mujer –si no es en caso de concubinato– y se casa con otra, comete adulterio.

10

Los discípulos le dijeron:
—Si ésa es la condición del marido con la mujer, más vale no casarse.

11

Y él les respondió:
—No todos pueden con [esto]; solamente aquellos que reciben tal don.

12

Porque hay eunucos que así nacieron desde el seno de su madre, hay eunucos hechos eunucos por los hombres y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por el reino de los cielos. El que pueda entender que lo entienda.

Oración de los Fieles

– Por los hogares construidos sobre un amor generosos y desinteresado. Para que, por su medio, nosotros entendamos mejor las profundidades del amor de Dios, roguemos al Señor.
– Por las familias rotas, y por los cónyuges que se han fallado mutuamente. Para que Dios les muestre su misericordia, roguemos al Señor.
– Por todos los que han renunciado al matrimonio a causa del Reino de Dios. Para que nunca se dejen llevar por la crisis de la soledad, sino que tengan corazones grandes y bondadosos, abiertos a todas las personas y a todas las necesidades, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, Padre nuestro:
alrededor de esta mesa
abastecida con un poco de pan y vino
celebramos nuestro común amor en comunidad
y recordamos el amor de Jesús.
Que tu Hijo nos acompañe
dondequiera que compartamos el mismo alimento
y caminemos juntos en fidelidad y confianza.
Haznos guardianes de la felicidad
de los unos y los otros,
por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Oh Dios de la Alianza, siempre fiel:
Tú nos has dejado el amor a nuestro cuidado
no como un producto acabado
sino como una tarea para toda la vida.
Que el amor de Jesús
marque nuestro amor
con inquebrantable fidelidad y generosidad
para que pueda capear todas las tempestades
y siga creciendo en profundidad
hasta que lo corones con tu eterna alegría,
por los siglos de los siglos.

Bendición
Hermanos: Lo que Dios ha unido, que nadie lo separe. Esposo y esposa son uno, y han prometido ser uno en la enfermedad y en la salud, en buenos y en malos días. Que el Señor los guarde siempre unidos. Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes, sobre todo las personas casadas, y permanezca para siempre.

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