NUESTRA SEÑORA DE LOURDES
Jornada Mundial del Enfermo
Otras Celebraciones para este Día:
Ciclo Litúrgico: A,B,C | Ciclo del Leccionario: I,II
Introducción
El 11 de febrero de 1858, Nuestra Señora se apareció en Lourdes a una muchacha sencilla, Bernardita Soubirous. Desde entonces, millones y millones de personas se han congregado en ese pueblo y han experimentado allí una renovación de su fe y, para algunos, también recuperación de la salud física. Las peregrinaciones son una tradición sagrada para el Pueblo peregrino de Dios; muchísimas de estas peregrinaciones tienen como meta santuarios marianos donde muchos buscan la restauración de su salud y de su fe. El mayor milagro de Lourdes consiste quizás no tanto en sus curaciones espectaculares, sino en la atmósfera de oración confiada de los peregrinos y en la unidad de la fe de los pobres y ricos, de los sanos y los enfermos.
Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
La Madre de Jesús
era un solo corazón con su Hijo
en el misterio de dolor, junto a la cruz,
cuando salvó al Pueblo por su Pasión,
su muerte y Resurrección.
Por la bondadosa y maternal intercesión de María,
ayuda tú, Señor, a los que peregrinan a sus santuarios,
ya que sus cuerpos están atormentados por el dolor
y sus corazones están atravesados
con una espada de ansiedad y sufrimiento.
Dales el valor de la fe para que sigan esperando en ti,
nuestro Dios, por los siglos de los siglos.
Oración de los Fieles
– Por los que buscan con impaciencia encontrarse con Dios más profundamente. Para que experimenten la cercanía del mismo Dios en la oración y en los hermanos que transpiran sencillez y bondad, roguemos al Señor.
– Por nuestras familias cristianas. Para que los esposos y las esposas tomen a Cristo como su guía y compañero en la vida y enseñen a sus hijos el camino hacia el Señor, roguemos al Señor.
– Por los enfermos y por todos los que sufren. Para que, en su sufrimiento, sean conscientes de que Dios los conoce y los ama y de que Jesús está cerca de ellos, roguemos al Señor.
– Por todos nosotros. Para que, a través de la vida, permanezcamos como buenos peregrinos caminando hacia Dios y los unos hacia lo otros, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios nuestro compasivo:
Con estos dones de pan y vino
venimos a la mesa eucarística de tu Hijo
para expresar nuestra fe y confianza en ti
por medio de las plegarias de intercesión de María.
Que todos los que acuden a ella
encuentren fe y salud de cuerpo y de mente,
fortaleza en su debilidad
y alegría en su amor.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión (Equipo Litúrgico, Heeswijk)
Oh Dios, Padre nuestro:
En tu bondad tú escuchas las plegarias
de todos los que, con fe,
te confían sus preocupaciones y necesidades.
Nos unimos en oración con Aquella
a quien elegiste para ser
la Madre de tu Hijo.
Que sus plegarias de intercesión
nos lleven cada vez más cerca de Jesús,
que vino a señalarnos un puesto y un hogar
en el Reino de tu Amor y justicia eternos,
ahora y por los siglos de los siglos.
Bendición
Hermanos: Cuando vamos caminando en esta peregrinación de la vida hacia nuestra tierra y hogar permanentes, estamos seguros de llegar sanos y salvos si vamos caminando con la fe y el espíritu de servicio de María. Contemos también con la bendición del Señor. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.
