SEXTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MARTES
“¡USA TUS OJOS y OÍDOS!”
Ciclo del Leccionario: I
Introducción
Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Cuando no vemos claro en la vida,
cuando el sufrimiento nos viene de frente,
tendemos a echarte la culpa a ti o a la gente.
Ayúdanos a percatarnos claramente
del mal que nos rodea;
actúa en nosotros,
remueve nuestra codicia de riquezas y de poder,
nuestro egoísmo y autocomplacencia.
Pronuncia tu Palabra de perdón sobre nosotros
y transfórmanos:
que dejemos de ser una mayoría resignada y silenciosa
de egoísmo, maldad y pecado,
y empecemos a ser una mayoría que proclame abiertamente
solidaridad, bondad y amor,
por la gracia de Jesucristo nuestro Señor.
Primera Lectura
La Primera Lectura de hoy nos describe el diluvio universal. La memoria de las grandes inundaciones estaba muy viva en las tierras y en las culturas de Asia Menor. La Biblia las atribuye al castigo de Dios por el creciente mal en el mundo. Sin embargo, al mismo tiempo, Dios salva al inocente.
Error: Libro o formato no reconocido: Gén 6,5-8; 7,1-5.10
Evangelio
El evangelio de hoy continúa el tema de ayer. No deberíamos pedir signos extraordinarios sino aprender a ver la presencia y la acción salvífica de Dios en los acontecimientos de la vida. Los apóstoles vieron los signos que Jesús realizó entre ellos. Nosotros también tendríamos que abrir nuestros ojos y oídos a las obras buenas que Dios hace continuamente entre nosotros.
Ceguera de los discípulos
Los discípulos se habían olvidado de llevar pan y no tenían en la barca más que uno.
Él les daba esta recomendación:
—¡Estén atentos! Cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes.
Ellos discutían porque no tenían pan.
Dándose cuenta, Jesús les dijo:
—¿Por qué discuten que no tienen pan? ¿Todavía no entienden ni comprenden? ¿Tienen acaso la mente cerrada?
Tienen ojos, ¿y no ven?; tienen oídos, ¿y no oyen? ¿No se acuerdan?
Cuando repartí los cinco panes entre los cinco mil, ¿cuántas canastas llenas de sobras recogieron?
Le contestaron:
—Doce.
—Y cuando repartí los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántos canastos de sobras recogieron?
[Le] respondieron:
—Siete.
Entonces les dijo:
—¿Todavía no comprenden?
Oración de los Fieles
– Para que recordemos siempre cómo Jesús venció las tentaciones y le pidamos la fuerza para resistirlas, roguemos al Señor.
– Para que, cualquiera sea el peso o la profundidad de nuestra caída, recordemos que Dios todavía nos ama y está dispuesto a perdonarnos y a abrazarnos en su misericordia, roguemos al Señor.
– Por todos nosotros, para que veamos los signos de la bondad de Dios y de la fe entre nosotros, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro, Padre amoroso:
En estos signos de pan y vino
nos das la seguridad
de que tú estás siempre con nosotros,
por medio de tu Hijo Jesucristo,
que se hizo uno de nosotros.
Danos ojos para ver y oídos para oír
todas las obras buenas que tú haces por nosotros
por medio de hermanos que nos confortan
y comparten con nosotros en la hora de la necesidad.
Ayúdanos a animarnos y alegrarnos nuestras vidas,
unos a otros,
con una sonrisa amable y una palabra cálida,
ya que tú eres la luz de nuestras vidas,
por medio de Jesucristo nuestro Señor.
Plegaria después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Danos la fe y la fuerza
para ser para el mundo
el signo de tu amor salvador,
por medio de nuestra integridad,
de nuestras expresiones de paz,
de nuestra preocupación e interés por los demás.
Porque, donde prevalecen la caridad y el amor,
con toda seguridad allí estás tú
por medio de Jesucristo nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: Sencillamente, abramos nuestros ojos y nuestros oídos y aprendamos a percibir las maravillas que Dios hace cada día en torno a nosotros. Sigamos viendo y creyendo; hay suficientes señales de Dios para ello. Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.
