Israel reconoce humildemente su desobediencia al Señor. Se ratifica que el principal obstáculo para las sanas relaciones entre el pueblo y Dios son los cultos ofrecidos a otras divinidades.
Israel reconoce humildemente su desobediencia al Señor. Se ratifica que el principal obstáculo para las sanas relaciones entre el pueblo y Dios son los cultos ofrecidos a otras divinidades.