El buen amor: pleito y reconciliación.

El matrimonio es una metáfora de la alianza. Dios es el esposo de Israel, a quien le es infiel, cometiendo adulterio con los Baales, los ídolos cananeos de la fertilidad. En el primer oráculo, Oseas se divorcia de Gomer; pidiéndoles a sus hijos que la acuse (4-6), luego le advierte de lo arduo que es vivir lejos de él, mostrándole las consecuencias de su infidelidad al negarle el sustento y el vestido (10-15). El v. 16 muestra un quiebre respecto de la acción seductora de Dios, que llama a su pueblo otra vez a ese lugar de conversión y transformación: el desierto. Allí le confiesa su amor y renueva su alianza matrimonial con Israel para siempre (20-22).

Scroll to Top