Los arqueólogos han descubierto una leyenda egipcia con el mismo argumento que esta historia de José, llamada «Los dos hermanos», mucho más antigua que la que estamos leyendo. Los israelitas la adaptaron como una novela ejemplar para resaltar la presencia y la compañía de Dios al caminar según su voluntad. José actúa como un israelita recto, justo y cumplidor de la ley; por eso, el Señor no lo abandonará. Aunque aparentemente le vaya mal –José va a la cárcel–, ya hay un signo de la providencia divina. José debía haber muerto, dada la gravedad de la acusación; sin embargo, su amo lo manda a la cárcel y allí Dios se valdrá de signos muy simples para protegerlo.
