QUINTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MARTES
A SU IMAGEN Y SEMEJANZA
Ciclo del Leccionario: I
Introducción
Oración Colecta
Oh Dios, Creador de todo lo que existe:
Te damos gracias por haber creado seres humanos
a tu imagen y semejanza.
Que esto signifique para nosotros
no solo que somos capaces
de amor y bondad,
misericordia y generosidad,
sino que, a tu imagen y semejanza,
podamos usar nuestro corazón y nuestra imaginación
para ser inventivos y creadores
amando, dando, perdonando,
y formando comunidad,
como tú, nuestro Dios que vives y reinas
ahora y por los siglos de los siglos.
Primera Lectura
El Génesis relata que Dios culminó su obra con la creación del hombre y de la mujer. A su imagen y semejanza los creó, ratificando su infinito y entrañable amor de Padre y su dignidad, la dignidad de todos los hijos y las hijas de Dios.
Error: Libro o formato no reconocido: Gén 1,20–2,4a
Evangelio
Jesús, que conoce bien nuestro corazón, sabe cuántas veces nos complacemos con cumplir las formas… aunque nuestro corazón esté muy lejos de él. Es duro contra la hipocresía del cumplimiento, del quedar bien, del qué dirán, en la que no nos jugamos realmente por él.
Sobre la tradición
Se reunieron junto a él los fariseos y algunos letrados venidos de Jerusalén.
Vieron que algunos de sus discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavárselas
–porque los fariseos y los judíos, en general, no comen sin antes lavarse cuidadosamente las manos, observando la tradición de sus mayores;
y si vuelven del mercado, no comen si no se lavan totalmente; y observan otras muchas reglas tradicionales, como el lavado de copas, jarras y ollas [y mesas]–.
De modo que los fariseos y los letrados le preguntaron:
—¿Por qué no siguen tus discípulos la tradición de los mayores, sino que comen con manos impuras?
Les respondió:
—Qué bien profetizó Isaías de la hipocresía de ustedes cuando escribió:
Este pueblo me honra con los labios,
pero su corazón está lejos de mí;
el culto que me dan es inútil,
ya que la doctrina que enseñan
son preceptos humanos.
Ustedes descuidan el mandato de Dios y mantienen la tradición de los hombres.
Y añadió:
—¡Cómo dejan de lado el mandato de Dios para mantener su propia tradición!
Pues Moisés dijo: Sustenta a tu padre y a tu madre, y también: El que abandona a su padre o su madre debe ser condenado a muerte.
Ustedes en cambio dicen: Si uno comunica a su padre o su madre que la ayuda que debía darles es corbán, es decir, ofrenda sagrada,
entonces le está permitido no ayudarlos.
Y así invalidan el precepto de Dios en nombre de su tradición. Y como ésas hacen muchas otras cosas.
Oración de los Fieles
– Para que sepamos reconocer y honrar la imagen de Dios en todas las personas, roguemos al Señor.
– Para que defendamos los derechos humanos y toda acción que luche por salvaguardar la dignidad de toda mujer, de todo hombre, roguemos al Señor.
– Para que sepamos discernir todo lo que brutal o sutilmente atenta contra nuestra dignidad y la de nuestros prójimos, desde la publicidad, el consumismo, las ideologías que pugnan por gobernarnos, y elijamos siempre el estilo de vida del Evangelio, roguemos al Señor
Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios Creador nuestro:
Estamos unidos íntimamente a tu Creación
y nos permites usar pan y vino
para que Jesús celebre con nosotros
su muerte y su vida.
También celebramos nuestra vida y nuestra muerte,
todas nuestras tristezas y alegrías,
nuestro trabajo y nuestros pensamientos,
y nuestras relaciones contigo y con los hermanos
como una respuesta de amor a ti
y como una alegre canción de alabanza.
Acepta, Señor, todo esto
por medio de Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Oh Dios, Creador nuestro bondadoso:
Con tu palabra de ternura
nos has hecho tus hijos e hijas
y tus socios en la obra de tu Creación.
En respuesta a tu Palabra,
que repetía: “Es muy bueno”,
que la comunidad toda de la Iglesia
y toda la humanidad te den gracias y digan con gozo:
“Sí, Señor, todo es muy bueno”.
Que también nos conservemos “muy buenos”
y agradables a tus ojos
nosotros mismos, nuestra Iglesia y nuestro mundo.
Bendícenos con tu sonrisa bondadosa
por Jesucristo nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: Hemos nacido del amor de Dios. Sigamos viviendo en su amor. Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.
