TERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO JUEVES
LUZ DEL EVANGELIO
Ciclo del Leccionario: I
Introducción
Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Gozosamente podemos vislumbrar
el resplandor del mensaje de Jesús, tu Hijo.
Haz que crezca nuestra fe;
danos confianza
para que lo que ahora vemos
en penumbra y misterio
crezca cada vez más claro en nuestras mentes
y más evidente en nuestra conducta.
Y no permitas nunca
que oscurezcamos o escondamos
la amable luz de Jesucristo nuestro Señor.
Primera Lectura
La Carta a los Hebreos nos exhorta hoy a mantenernos firmes, sin dudar, en la profesión de nuestra esperanza, porque Dios es fiel. Y algo más: a estimularnos unos a otros en el Amor y las buenas obras.
Exhortación
Por la sangre de Jesús, hermanos, tenemos libre acceso al santuario;
por el camino nuevo y vivo que inauguró para nosotros a través del velo del templo, a saber, de su cuerpo.
Tenemos un sacerdote ilustre a cargo de la casa de Dios.
Por tanto, acerquémonos con corazón sincero, llenos de fe, purificados por dentro de la mala conciencia y lavados por fuera con agua pura.
Mantengamos sin desviaciones la confesión de nuestra esperanza, porque aquel que ha hecho la promesa es fiel.
Ayudémonos los unos a los otros para incitarnos al amor y a las buenas obras.
No faltemos a las reuniones, como hacen algunos, antes bien animémonos mutuamente tanto más cuanto que vemos acercarse el día del Señor.
Evangelio
En este evangelio, la parábola presenta el mensaje de Jesús como una lámpara que no puede ocultarse. Ella brillará vivamente al fin de los tiempos. Tenemos que dar una respuesta generosa a este mensaje de luz.
Diversas sentencias
Y les dijo además:
—¿Acaso se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón o debajo de la cama? ¿No se coloca en el candelero?
Nada hay oculto que no se descubra, nada encubierto que no se divulgue.
El que tenga oídos para oír que escuche.
Les dijo también:
—Atiendan esto que escuchan: la medida con que midan la usarán con ustedes, y aún más.
Porque al que tiene se le dará; pero al que no tiene se le quitará aun lo que tiene.
Oración de los Fieles
– Señor, que la luz de nuestro amor brille potente sobre la tierra, porque somos más comprensivos y amigables unos con otros, y aprendemos a compartir con los hermanos necesitados, y así te rogamos.
– Señor, que la luz de tu alegría brille sobre la tierra, cuando nos mostremos unos a otros más afecto y simpatía, cuando seamos fieles a nuestras amistades y responsables con nuestras comunidades, y así te rogamos.
– Señor, que la luz de nuestra fe resplandezca en nuestra tierra, cuando nosotros, tus hijos e hijas, vivamos como hijos de la luz, ante ti y a la vista de nuestros hermanos, y así te decimos
Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios, Padre de la luz:
La presencia de Jesús, tu Hijo,
se va a ocultar en estos signos sencillos
de pan y vino.
Sin embargo, te pedimos
que designes a tu Espíritu de luz
para que brille sobre nosotros y sobre nuestro mundo,
para que nos comprendamos a nosotros mismos
y comprendamos también
lo que tú nos llamas a ser y a obrar,
y que podamos ver
cómo nos tomas de la mano,
por medio de Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Solamente tú eres luz sin sombras
y nosotros estamos muy agradecidos
porque la dejas brillar suave y humana
en la humanidad de tu Hijo Jesucristo.
Que ella se refleje también en nuestra humanidad,
en nuestra atención y cuidado mutuos,
en nuestra bondad y generosidad de corazón,
en nuestros tímidos intentos de seguir a tu Hijo,
Jesucristo, que es nuestro Señor y Salvador,
por los siglos de los siglos
Bendición
Hermanos: ¡Que la luz brille y resplandezca! O mejor, que la luz de Cristo brille en ustedes, pues sólo somos luces de fe, hasta el punto de que reflejamos la luz del mensaje y de la vida de Cristo. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.
