SEGUNDA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO JUEVES

JESUCRISTO, MEDIADOR, SANADOR

Ciclo del Leccionario: I

Introducción

Oración Colecta
Oh Dios y Padre nuestro:
Por medio de tu Hijo Jesucristo,
tú trajiste salud y salvación a tu pueblo
y viniste para unirnos a ti
en una alianza eterna de amor.
Te pedimos que no sólo admiremos su poder salvador,
sino que lo aceptemos en fe como a nuestro hermano,
tu Hijo, nuestro Señor y Salvador.
Que él sea quien dé fundamento y sentido a nuestras vidas
y nos llene con su Santo Espíritu,
para que podamos edificar entre nosotros
tu Reino y una comunidad viva
de fe, esperanza y amor.
Te lo pedimos por medio del mismo Jesucristo
nuestro Señor.

Primera Lectura

Heb 7,25–8,6

 Jesucristo es el mediador perfecto, único, que se entregó a sí mismo de una vez para siempre. Todos los que creen en él tienen acceso a Dios por medio de él. Él intercede por nosotros. Ése es ahora su ministerio.

25

Así puede salvar plenamente a los que por su medio acuden a Dios, ya que vive siempre para interceder por ellos.

26

Él es el sumo sacerdote que necesitábamos: santo, inocente sin mancha, apartado de los pecadores, ensalzado sobre el cielo.

27

Él no necesita, como los otros sumos sacerdotes, ofrecer cada día sacrificios, primero por sus pecados y después por los del pueblo; esto lo hizo de una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.

28

La ley nombra sumos sacerdotes a hombres débiles; pero el juramento de Dios, que fue hecho después de la ley, nombra a un Hijo que llegó a ser perfecto para siempre.

1

La nueva Alianza

Llego al punto central de mi exposición. Tenemos un sumo sacerdote que tomó asiento en el cielo a la derecha del trono de Dios.

2

Él es el ministro del santuario y de la verdadera morada, construida por el Señor y no por hombres.

3

Todo sumo sacerdote es nombrado para ofrecer dones y sacrificios; luego también éste necesitaba algo que ofrecer.

4

Si Jesús estuviera en la tierra, no sería sacerdote, ya que hay otros que ofrecen legalmente dones.

5

Pero el culto que ellos ofician es una figura y sombra de las realidades celestiales, como dice el oráculo que recibió Moisés para fabricar la tienda: Atención, haz todo según el modelo que te mostraron en el monte.

6

Ahora bien, él ha recibido un ministerio superior, ya que es mediador de una alianza mejor, fundada sobre promesas mejores.

Evangelio

Mc 3,7-12

 Ayer Marcos nos mostraba a Jesús interpelado y atacado por los fariseos, que no lo reconocían. Hoy son cientos los que lo rodean. Pero no son autoridades políticas o religiosas. Es gente común. Es el pueblo que lo busca y lo sigue, que quiere tocarlo para sanarse. Que puso en él su esperanza… La lectura de hoy nos invita a identificarnos…

 

7

Una gran multitud se le acerca

Jesús se retiró con sus discípulos junto al lago. [Le seguía] una gran multitud desde Galilea, Judea,

8

Jerusalén, Idumea, Transjordania y del territorio de Tiro y Sidón. Una gran multitud que al oír lo que hacía, acudía a él.

9

Entonces dijo a sus discípulos que le tuvieran preparada una barca, para que el gentío no lo apretujara.

10

Ya que, como sanaba a muchos, los que sufrían achaques se le tiraban encima para tocarlo.

11

Los espíritus inmundos al verlo caían a sus pies gritando: ¡Tú eres el Hijo de Dios!

12

Pero él los reprendía severamente para que no lo descubrieran.

Oración de los Fieles

–      Para que muchos puedan encontrar hoy a Jesús, lo acojan y crean profundamente en él, roguemos al Señor. 

–      Para que Jesús toque los corazones de muchos hombres y mujeres y los cure de su pecado y egoísmo, roguemos al Señor. 

–      Para que todas las iglesias que reivindican a Cristo como su cabeza encuentren un día en él la unidad, roguemos al Señor. 

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios y Padre nuestro:
Te ofrecemos ahora el sacrificio de Jesucristo, 
Hijo tuyo y Señor nuestro, 
y nuestro único mediador.
Que él interceda por nosotros, tu pueblo, 
y nos vincule para siempre a ti
en una alianza de eterna amistad y fidelidad,
para que nosotros te pertenezcamos 
como el pueblo que tú has salvado
por medio de Jesucristo nuestro Señor

Oración después de la Comunión
Oh Dios y Padre nuestro:
En esta eucaristía tu Hijo Jesús
te ha presentado nuestras oraciones, 
nuestras buenas intenciones, 
y también nuestras debilidades 
y nuestra fe vacilante.
Sin embargo, estamos seguros 
de que tú nos aceptas
a causa del mismo Jesús, 
nuestro único sacerdote y mediador. 
Haz que crezcan nuestra fe y nuestro amor, 
para que tu Hijo Jesús sea realmente 
el Señor de nuestras vidas,
tu presencia salvadora entre tu pueblo, 
y nosotros seamos tu pueblo fiel, 
ahora y por los siglos de los siglos

Bendición
Hermanos: Muchos han oído acerca de Jesús y de su mensaje. Y sin embargo, algunos no creen. Nuestra conducta cristiana, la forma como vivimos el Evangelio, debería confirmar nuestra fe, aun teniendo en cuenta que la fe es un don gratuito, una gracia de Dios. Que la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y los acompañe siempre.

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