NAVIDAD – MISA DE MEDIANOCHE

LUCAS 2,1-21

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Feliz navidad a todos.

¿en qué momento de nuestra historia el hijo de dios vino a hacerse uno de nosotros? El evangelista lucas nos brinda valiosa información histórica, aunque su interés no sea darnos información fría, sino darnos un mensaje a través de referencias a personajes y a eventos de la historia en los que el hijo de dios vino a insertarse.

Lucas comienza su evangelio con una indicación histórica diciendo que, en la época de herodes, rey de judea, había en jerusalén un sacerdote llamado zacarías, tenía una esposa ya anciana, isabel, que era estéril y luego continúa con la historia del anuncio del nacimiento del bautista. Por tanto, era el tiempo de herodes el grande.

Los últimos años de la vida de este tirano sanguinario fueron los años en los que josé y maría se habían enamorado, luego se casaron. Después de este comienzo de su evangelio, en el capítulo 2 el evangelista lucas nos invita a levantar la mirada ya que estaba replegado en palestina, hacia el pequeño pueblito de nazaret. Y nos invita a alzar la mirada hacia las grandes ciudades del imperio donde se deciden los destinos del mundo: roma, antioquía de siria.

Escuchemos lo que nos narra:

“por entonces se promulgó un decreto del emperador augusto que ordenaba a todo el mundo inscribirse en un censo. Éste fue el primer censo, realizado siendo quirino gobernador de siria”.

“por entonces…”. Estamos en el año 746 de la fundación de roma, ese año que para nosotros es el 7 a.c. roma está experimentando la edad de oro de su historia. Octaviano hace 20 años que es emperador, ha colocado su oficina de gobierno en el palatino donde vive con livia, su tercera esposa, la madre de tiberio, que luego se convertirá en emperador; y toda la vida pública de jesús se llevará a cabo bajo él. Desde el palatino octaviano domina el mundo, pero lucas no lo llama octaviano, sino césar augusto; lo designa con el título que le otorgó el senado: ‘augusto’ – ‘sebastós’ = el sublime, el divino, porque ahora, como augusto, el emperador puede comportarse como dios. Puede dominar el mundo.

Todos celebran a octaviano como un modelo de mansedumbre, de justicia, aunque haya realizado crueldades inauditas, pero pacificó el imperio, puso fin a los disturbios, a las revoluciones que habían ensangrentado a roma durante un siglo. Regresando de españa había cerrado las puertas del templo de jano, que permanecía abierto cuando había guerra; luego hizo construir el “ara pacis”, el templo y el altar de la diosa de la paz y lo inauguró en el 9 a.c., o sea, dos años antes del nacimiento de jesús. Por ello hemos situado en el contexto histórico el nacimiento de jesús.

Con augusto se inició un período de prosperidad, de paz, de desarrollo social y cultural en toda la cuenca mediterránea y muchos piensan que ha comenzado la edad de oro que fue cantada por virgilio en la cuarta égloga, una edad gloriosa, un mundo pacífico. Recordemos lo que dice propercio, un poeta contemporáneo: “roma está en su esplendor – extranjero abre tus ojos”.

Entonces, el primer personaje que lucas hace entrar en escena es el augusto — octaviano; el segundo personaje es quirino, el gobernador de la provincia de siria de la que también dependía palestina. Este quirino es presentado por el historiador flavio josefo como una persona extremadamente distinta en todos los aspectos, persona correcta pero que también pertenece a esta estructura del poder divinizado que puede hacer lo que quiere, puede disponer de las personas según su voluntad.

El censo del que nos habla lucas desde el punto de vista histórico presenta muchas dificultades, pero el evangelista lo introdujo porque contiene un mensaje teológico muy importante y nosotros nos vamos a detener para comprender cuál es este mensaje. La práctica de los censos era conocida en el antiguo medio oriente desde el cuarto milenio antes de cristo. Hay documentos que atestiguan los censos en mesopotamia, en egipto en el cuarto milenio antes de cristo y sin embargo en cada época siempre hubo oposición a los censos porque los ciudadanos no esperaban nada bueno de los censos ya que las principales razones por las que se hicieron fueron las guerras y los impuestos. Esta es la razón de hacer el censo.

Lucas nos lo presenta porque es la señal de que el poder del emperador puede dominar a la gente, servirse de la gente para llevar a cabo sus propios sueños de poder, de gloria. Es precisamente la imagen del mundo viejo donde es grande el que puede dominar y servirse de los demás. Esta es la razón por la que la religión de israel siempre ha rechazado como blasfema esta visión de la sociedad en la que el soberano puede contar la gente para esclavizarla a sus anchas.

Dice la palabra de la torá que la gente no pertenece al soberano. El pueblo es de dios, y, de hecho, cuando david en el apogeo de su poder se arroga el derecho de hacer un censo porque quiere saber cuántas personas está dominando, su general, joab, intenta disuadirlo porque a ellos les parecía abominable la decisión del rey. De hecho, este censo tendrá consecuencias dramáticas.

En la biblia, en la torá, se habla de los censos que dios le dijo a moisés que hiciera. Cuando el pueblo sale de egipto moisés los cuenta por orden de dios. Luego, durante el éxodo, durante el viaje en el desierto los cuenta otra vez, y luego en la estepa de moab, cuando están a punto de entrar en la tierra prometida hay un nuevo censo. Y los rabinos se preguntaban por qué dios sigue contando la gente… ya sabía cuántos eran. Rashi, uno de los grandes rabinos medievales, decía que dios contaba su pueblo porque quiso verificar si alguien se había perdido. Este no es el significado de los censos hechos por los emperadores, por los gobernantes de este mundo; éstos quieren dominar sobre un pueblo que no les pertenece. El pueblo, la gente, pertenecen a dios.

Y también es interesante un detalle lingüístico con el que se presenta el censo hecho por orden de dios. En hebreo hay varios verbos para decir contar: ‘safar’, ‘manna’, pero cuando hablamos del censo no se dice ‘contar’, se dice: ‘nasá eterosh’ que significa levantar la cabeza, no contar. Dios le dice a moisés ‘haz levantar la cabeza de la gente’. Quiere decir: ‘tú tienes rostro, el rostro que dios contempla… muéstraselo… no debes mantenerlo bajado, encorvado, levanta el rostro porque tú eres imagen de dios’. ¡qué diferencia tan grande entre el censo hecho por dios y el censo hecho por los hombres!

Esta es la razón teológica por la que lucas introduce el tema del censo. El poder de censar la gente es la máxima expresión del dominio. Las personas están sometidas y completamente a disposición de los soberanos. Los poderes absolutos se arrogan este poder divino; y estos poderes son todos inhumanos. El hijo de dios estaba a punto de venir en el mundo para poner fin a la esclavitud del hombre a estos poderes dominantes.

Hemos escuchado dos nombres de personajes que pertenecen al reino de este mundo, el de los dominadores que hacen un censo, y ahora entran en escena los que son censados, gente pobre que no cuentan para nada, personas que son contadas. Será de ellos que el nuevo mundo comenzará.

Escuchemos quiénes son:

“acudían todos a inscribirse, cada uno en su ciudad. José subió de nazaret, ciudad de galilea, a la ciudad de david en judea, llamada belén –pues pertenecía a la casa y familia de david–, a inscribirse con maría, su esposa, que estaba embarazada. Estando ellos allí, le llegó la hora del parto y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no habían encontrado sitio en la posada”.

‘después de haber presentado a los gobernantes del mundo, los que gobiernan el imperio, los que todos admiran, lucas presenta a los pobres de la tierra, los que no cuentan para nada. José pertenece a la familia de david, pero es una dinastía que ha caído, que ya no cuenta para nada. Se pone en camino, y junto con él, una mujer, maría, una niña de catorce años.

Notemos cómo el evangelista va enumerando la escala de valores según los criterios de este mundo. Augusto, quirino, luego entre los pobres el hombre, naturalmente, luego la mujer, bajando hasta el último escalón que será ocupado por un niño. ¿qué nos está diciendo lucas? Nos dice, pon atención porque ahora viene el reino en el que esta escala está al revés; en primer lugar, estará el que ahora es el último, no en el sentido de que ese niño vaya al palatino para derribar a césar augusto de su trono y ocupar su lugar, dominar y censar él. No. Ahora la escala de valores muestra que quien es grande no es quien hace el censo sino el que es censado, el que ocupará el último escalón para siempre; se quedará ahí siempre porque la grandeza del nuevo mundo que ha venido a introducir es la de quien sirve, no los que se hacen servir, los que en último lugar están siempre atentos de ver cómo pueden hacer feliz a alguien.

Este es el nuevo mundo y la nueva grandeza; es un reino al que pertenecen todos los que aceptan permanecer en el último lugar porque estos serán los grandes a los ojos de dios, naturalmente. Este mundo nuevo comenzará en belén, desde donde comenzó la dinastía davídica, luego entró en bancarrota, incluso a los ojos del mundo. El profeta miqueas había dicho: tú, belén, eres una pequeña aldea, no puedes compararte con las grandes ciudades de judá, pero de ti saldrá el jefe de israel, extenderá su dominio por todo el mundo, pero no será el dominio de los que hacen los censos, sino el reino de los que son grandes en el amor.

Y después de haber explicado en detalle la razón por la que maría y josé están ahora en belén lucas narra el nacimiento de jesús muy rápidamente, pero con algunas indicaciones teológicas preciosas que ahora trataré de explicar.

Llegan los días del parto para maría mientras están en belén. El evangelista no dice que el parto llegó repentinamente mientras llegan a esa ciudad. No, ya están en belén y maría da a luz a su hijo primogénito. ¿por qué se hace mención del primogénito? La razón es que el primogénito de todas las especies animales tenía que ser sacrificado al señor, pero el libro del éxodo, en el capítulo 13 dice que, por supuesto, el primogénito del hombre no debía ser sacrificado, sino que debía ser redimido.

El significado era esto: que se necesitaba tomar conciencia de que todo es un regalo de dios y todo debe ser entregado a él. Entonces, los animales eran sacrificados y la persona era redimida, pero era necesario reconocer que el hombre pertenece a dios, a sus designios y jesús es el primogénito, es el que pertenece totalmente al diseño de dios y lo realizará plenamente en su vida.

Después se hace notar que maría envuelve a su hijo en pañales y este detalle es importante porque se recuerda dos veces, incluso cuando se hace el anuncio a los pastores una de las señales será: ‘envuelto en pañales’. ¿qué significa? La referencia y la alusión es a un texto famoso del libro de la sabiduría, en el capítulo 7 salomón habla de su nacimiento. Salomón, el gran rey, el más sabio que jamás haya vivido, cuenta cómo vino a este mundo y dice: ‘yo, que he llegado a ser tan grande, nací como todos los demás hombres; yo también soy un hombre mortal, permanecí en el vientre de mi madre durante diez lunas y luego, como todos, mi primera voz fue el llanto; estuve envuelto en pañales y rodeado de atenciones. Ningún rey ha tenido un comienzo de vida diferente’.

¿qué quiere decirnos con esos pañales y con esta alusión a lo que dice de sí mismo solomon? Lucas nos quiere decir que jesús es un hombre como nosotros, no es un superman, sino que nació uno que al hacerse hombre también se volvió mortal como nosotros. Las mujeres de belén que ciertamente ayudaron a maría durante el parto, al observar a ese niño, que es un hombre, es el hijo de dios, pero estas mujeres no lo sabían… en todo es un hombre como nosotros. Lo primero que hizo al entrar en este mundo el hijo de dios fue llorar como todos los demás humanos.

Y estas mujeres que presenciaron el parto de maría ciertamente no se dieron cuenta de que la historia del mundo se habría dividido en dos partes: antes y después de ese nacimiento. Sabemos que, en israel, las fechas se cuentan desde el comienzo del mundo; por ejemplo, el año 2000 es para ellos el año 5760 pero en los cheques pueden escribir 5760 aunque prefieren escribir 2000, del año en que nació ese niño que marcó el revés de la historia.

Otro detalle: “lo puso en el pesebre”. Alude a una profecía de isaías, lo que dice en el primer capítulo en su libro. Dice el profeta: “conoce el buey a su amo, y el asno el pesebre de su dueño; pero israel no me conoce, mi pueblo no recapacita” (is 1,3). Ahora también entendemos dónde nació el buey el burro en el pesebre; es la referencia a lo que había dicho el profeta: mientras el buey y el asno reconocen a su amo, israel en cambio no reconoce a su señor. Algo similar a lo que el evangelista juan dice en el prólogo: “vino a los suyos, pero los suyos no lo recibieron”. Acoger este nuevo reino que él ha comenzado es adherirse a esta propuesta de mundo y esto es muy difícil. No es reconocido como el rey del reino que permanece.

Luego dice que “no habían encontrado sitio en la posada”. De esta traducción incorrecta del término griego ‘καταλύματι’ – katalymati, traducido como posada, pero posada se llama ‘senodokeion’, no katalyma. Debemos imaginar a ‘katalyma’ como una cueva protegida por un dosel que se colocaba justo en frente de las cuevas. Quien vaya a nazaret puede ver una de estas cuevas que en estas cuevas se colocaban los animales; luego frente a la cueva ponían un cobertizo que extendía el espacio y bajo este dosel se desarrollaba la vida de la familia.

 sin embargo, no era un ambiente adecuado y reservado para un parto; era natural que una mujer no les diera a luz en el ‘katalyma’ sino que la llevaran adentro donde estaban los animales y luego entendemos que jesús fuera colocado en el pesebre. ¿qué significan estos detalles? Sabemos que desde el principio nació la historia que jesús había sido rechazado por los albergues de belén y luego tuvo que refugiarse en una cueva. Esta historia aparece ya en el siglo segundo; es recordada por justino.

En realidad, esto no es concebible porque conociendo la atención que siempre ha habido en el antiguo medio oriente por la hospitalidad, es impensable que, entre los semitas, una mujer que estaba a punto de dar a luz no fuera aceptada. No es esto lo que lucas nos quiere decir. Lucas quiere presentar al hijo de dios que vino a hacerse uno de nosotros en la condición más dolorosa y más pobre de la humanidad. El hijo de dios podría haber nacido incluso en un palacio, pero eligió el último lugar.

Es el dios que aún hoy los hombres luchan a aceptar porque los hombres siguen pensando en un dios terrible, fuerte que viene a sembrar el pánico, para ser respetado. Este no es el dios verdadero; este es el ídolo que inventamos nosotros. El dios en quien creemos es el que se nos presenta en ese niño. Un niño que necesita besos y caricias de lo contrario llora, vino a mostrarnos todo su amor. Ese niño es nuestro dios que se nos presenta en forma humana solo para ser visto.

Tengamos en cuenta que ese no es un momento de transición, poco glorioso porque luego, finalmente, podrá manifestar todo su poder y su gloria. No es un paréntesis infeliz. Ese niño ya nos está hablando de dios y tengamos cuidado de no perdernos esta primera revelación de su rostro. Una revelación que no es todo lo que tiene que decirnos, nos lo contará todo sobre el calvario; amor más grande que ese amor que mostrará en el calvario no es posible. Cuando él dice: los amo, aunque me maten. Pero ya ese niño nos habla de amor, solo de amor; y aun cuando crezca nunca negará lo que dios nos dijo cuando era niño.

Escuchemos ahora quienes son los primeros en regocijarse en este nacimiento:

“había unos pastores en la zona que cuidaban por turnos los rebaños a la intemperie. Un ángel del señor se les presentó. La gloria del señor los cercó de resplandor y ellos sintieron un gran temor. El ángel les dijo: no teman. Miren, les doy una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: hoy les ha nacido en la ciudad de david el salvador, el mesías y señor. Esto les servirá de señal: encontrarán un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Al ángel, en ese momento, se le juntó otra gran cantidad de ángeles, que alababan a dios diciendo: ¡gloria a dios en lo alto y en la tierra paz a los hombres amados por él”!

Cuando escuchamos este pasaje del evangelio, inmediatamente nos imaginamos a los pastores como aquellos que vemos en el pesebre: buenos, con el cordero sobre sus hombros que van hacia la cueva, también tienen un hijo de la mano que los acompañan para ver a jesús recién nacido. Estos no eran los pastores de la época de jesús y estos no son los pastores mencionados en el evangelio de lucas.

En israel el pastoreo era apreciado y estimado cuando todos eran pastores, es decir, cuando eran nómadas y beduinos en el desierto, pero cuando se establecieron en la tierra prometida se convirtieron en agricultores, entonces el pastoreo se convirtió en una actividad marginal y despreciada; incluso porque entre los agricultores y pastores había rivalidad porque los pastores buscan los pastos y muchas veces con sus rebaños invaden los campos cultivados de los labradores.

También, en todo el antiguo medio oriente existía el desprecio por los pastores. En mesopotamia se les llamaba ‘el que no sirve que viene de la estepa’. Los sumerios decían que los pastores tienen apariencia de hombres, pero su voz es la del perro de las praderas. El libro del génesis nos dice lo que pensaban los egipcios, en el capítulo 46: “todos los pastores de rebaños son una abominación para los egipcios”.

Pero no hubo solo el desprecio social, también el desprecio religioso en israel, se los ponía al nivel de los recaudadores de impuestos, por lo tanto, el desprecio máximo; estaban privados de los derechos civiles; no podían dar testimonio porque eran personas falsas, tenidas como ladrones y, por lo tanto, ningún rabino compraría leche a los pastores. Eran personas violentas, fácilmente resolvían sus argumentos con un cuchillo y sabían que eran despreciados por todos. El talmud dice que, si se te cae una oveja en el pozo, hay que sacarla, pero si cae un recaudador de impuestos o un pastor, déjalo allí.

¿qué nos dice el pasaje del evangelio de hoy sobre los pastores? Dice que velaban de noche cuidando su rebaño… (entre paréntesis, si esto quisiese ser una información, entonces jesús no nació en invierno porque el rebaño permanecía fuera desde marzo hasta octubre, luego, cuando comenzaba a hacer frío iban dentro de las cuevas.) Pero este es un detalle marginal; lo importante, en cambio, es el hecho, la referencia a la noche.

Representa la noche de la humanidad; la de toda nuestra maldad, violencia, guerras y toda nuestra falsa concepción del rostro de dios. Estábamos completamente envueltos por la oscuridad de la noche y es en esta noche ahora que brilla la luz esperada. ‘de noche custodiando su rebaño’. La referencia a la noche es a lo que nos dice el libro de la sabiduría: “mientras la noche estaba en la mitad de su curso y un profundo silencio envolvía todo, tu palabra omnipotente bajó del cielo’. Es esta palabra omnipotente que ahora ilumina las tinieblas de nuestro mundo; será la palabra y la luz del nuevo rostro de dios y del rostro del hombre auténtico, del hijo de dios.

Esta es la noche que se iluminará y como dice el libro de la sabiduría, la noche estaba en la mitad de su curso, por tanto, la oscuridad más profunda. De allí nació la tradición de la misa de medianoche.

¿qué sucede en esta noche? Un ángel del señor se presenta a los pastores y la gloria del señor los envuelve en luz. La gloria del señor la imaginaban como la explosión de su poder y también de su ira contra los malvados. “la gloria del señor los cercó de resplandor y ellos sintieron un gran temor”. El texto original dice que ‘tenían miedo de un gran miedo’. ¿por qué se asustan? Porque sabían que estaban lejos de dios, sabían que dios los rechazaba porque esta era la catequesis que habían oído. El profeta malaquías había dicho que cuando venga el señor, será como el fuego de las fundiciones, lejía de la lavandería.

Los pastores sabían que los primeros en ser echados fuera por la venida del señor eran ellos. Eran gente impura y eran conscientes de su condición por eso tienen ‘miedo de un gran miedo’ pero el ángel del señor les dice: “no teman. Miren, les doy una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: hoy les ha nacido en la ciudad de david el salvador, el mesías y señor”.

Es la gran alegría. No el anuncio no de un dios que los hace pedazos; ‘el gran gozo y la luz que ahora los envuelve es la revelación del rostro de dios que es amor y solo amor, especialmente para ustedes; no porque estén arrepentidos, sino porque son amados por dios tal como son’.

Es cristo señor: cristo significa ungido del señor, o sea, colmado por el espíritu, por la vida divina que posee por naturaleza en plenitud; esa vida divina que ahora ha venido a traer al mundo, comunicándola a partir de los últimos, de quienes no lo merecen porque nadie lo amerita porque su don es completamente gratuito.

Es el señor, es el dios que ahora se revela, no el dios que habíamos imaginado, sino el dios que ahora disuelve toda la oscuridad que habíamos construido sobre él y su identidad. La señal que se le da a los pastores: “encontrarán un niño envuelto en pañales”. Es un niño como todos los demás, no un niño con un halo que hace milagros sino uno como ustedes, pobre entre los pobres, este es el signo del verdadero dios, el que comenzó a revelarse en el último lugar.

Y luego a este ángel que revela la luz del cielo, que es dios que se revela, ahora se une una multitud del ejército celestial. Habíamos oído sobre las legiones de octaviano que eran violentas, que oprimían, ahora hay un nuevo ejército, es el ejército celestial. Los que acogieron esta luz que venía del cielo se dejaron envolver por el amor de dios que luego se manifiesta entre ellos y esta es la salvación que se produce en el corazón de los pastores cuando dan la bienvenida a esta luz.

Y el canto ahora de este ejército celestial que somos nosotros, la comunidad de discípulos que hemos acogido el verdadero rostro de dios y alaba cantando “¡gloria a dios en lo alto!”. Hemos visto esa gloria del señor que se ha revelado en ese niño y es su amor incondicional.

“y en la tierra paz a los hombres amados por él”. La traducción literal sería ‘los hombres de la benevolencia’ – εὐδοκίασ – ‘eudokía’ en griego. ¿quiénes son los hombres de la benevolencia? Si vamos a buscar esta ‘eudokía’ aparece otra vez en el evangelio de lucas, en el capítulo 10 cuando jesús dice, ¿quiénes son los hombres de la benevolencia de dios? Son los pequeños, los que aquí no cuentan. El canto de esta comunidad que ha acogido la luz, ha comprendido quiénes son las personas de la benevolencia de dios: son los pequeños, son los últimos.

Aquí está la invitación a la alegría que se nos da esta noche, la alegría de los que entendieron que dios te ama como eres… no porque eres bueno, eres hermosa, eres simpático. Te ama como eres porque eres su hijo, su hija.

Les deseo a todos una buena noche y feliz navidad. 

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